Archivo por meses: Enero 2012

¿Y ahora qué otra cosa podemos hacer?

Angela Santiesteban Blanco

El pasado 25 de enero los cubanos esperamos con ansiedad el estreno del documental Esencias de la Colmenita en Estados Unidos, del realizador  y cronista de estos tiempos Roberto Chile, el que recoge las experiencias de la compañía de teatro infantil en su gira por Norteamérica.

Con aproximadamente 68 minutos de duración pudimos vivir las emociones y  alegrías de los 19 días de la gira por varias ciudades norteamericanas, donde contactaron con personas en las calles, y personalidades gubernamentales y diplomáticas.

Estos pequeños embajadores de buena voluntad de la UNICEF, trasmitieron su mensaje de amor y paz con sus obras, principalmente Abracadabra.

La obra de Chile tocó los sentimientos de la mayoría de los que habitamos en este archipiélago con una mezcla de orgullo y cariño por la labor que realizan estas abejitas laboriosas de Carlos Alberto Cremata, -Tin, como cariñosamente le llaman los colmeneros- que recorrieron y brindaron su arte en  ciudades norteamericanas.

El documental Esencias…, nos  hizo vivir a cada momento el recorrido de La Colmenita, sin perder un detalle;  emocionante la parte que refleja la conversación  telefónica con  Gerardo Hernández, poniendo de manifiesto su optimismo y buen estado de ánimo a pesar de su encierro.

El encuentro con René González, fue un privilegio, como vimos en el audiovisual fue una plática entre  padre e hijos, más bien una familia cubana reunida compartiendo.

Igualmente la oportunidad, quizás única, de llenar  con canciones y buena música cubana la sede de la Organización de Naciones Unidas, antes que una vez más los representantes del mundo votaran contra el inhumano bloqueo norteamericano contra Cuba hace más de 53 años.

La Colmenita y su director Carlos Alberto Cremata con su obra Abracadabra,  hacen realidad  uno de conceptos de Eduardo Galeano, escritor uruguayo, quien la tradujo del hebreo antiguo como envía tu fuego hasta el final.

Casi todos vibramos de emoción con esta puesta de La Colmenita en Estados Unidos, fue un verdadero premio, y  estamos orgullosos de que mostraran al imperio cómo se desarrollan los niños cubanos, donde sus sueños son una realidad.

En espera del nuevo año. ¿Tradiciones o costumbres?

Angela Santiesteban Blanco

Tradiciones para celebrar el nuevo año han existido en todas las culturas y tiempos. En Cuba son muchas, de acuerdo con la idiosincrasia del cubano y  de la región del país, dígase oriente, centro y occidente, que pasan desde las costumbres religiosas hasta las netamente populares.

Lo que siempre se mantiene intacto es el espíritu de celebración de los hombres y mujeres, y la esperanza de que el próximo año sea mejor.

Para los cubanos, todo gira alrededor de la familia y amigos, un tiempo para celebrar la vida con buena comida, buena música y amor. Verdaderamente es una de las celebraciones más lindas y emocionantes de todo el año.

Hay para todos los gustos: los que se ponen ropa interior amarilla porque se considera una tonalidad vigorizante, representa la eternidad, hay quienes comen uvas o lentejas.

Aunque muchos digan que es una tontería, lo cierto es que llegadas las 12 de la noche,  alguien salta con el pie derecho, otro aparece con maletas, o se pone a subir y bajar escaleras, otros tiran un jarro de agua a la calle.

La noche que nos traspasa al siguiente año está llena de cábalas y supersticiones que tienen que ver con buenos augurios para el año que comienza.

Entre las supersticiones que se llevan a la práctica la noche del 31 de diciembre está comer 12 uvas, para que los anhelos y aspiraciones se hagan realidad; recibir el año nuevo con dinero dentro de los zapatos: trae prosperidad económica…

Otros ponen un anillo de oro en la copa de Cidra con la que van a brindar, para que no falte el dinero, pero, -cuidado no se lo traguen-,  algunos encienden velas de colores: las azules traen paz;  amarillas, abundancia; rojas, pasión; verdes, salud; las blancas, claridad, y las naranjas, inteligencia.

Según la tradición muchos dicen que es bueno repetir en voz alta o mentalmente la frase “Voy a ser feliz este año”; si salen a la calle, tratar de que la primera persona que vea sea joven, ya que mientras más joven, mayor será la felicidad.

También hay quienes comen  lentejas cocidas en los primeros minutos del nuevo año para tener prosperidad, y no puede faltar una costumbre muy vieja y sana, hacer limpieza general para que el nuevo año sea mucho mejor.

En la indómita Santiago, hay una costumbre que ya cuenta 110 años, la tradicional Fiesta de la Bandera. Muchos santiagueros y santiagueras se reúnen en el parque de Céspedes, frente al Gobierno municipal, para dar la bienvenida al año que llega, entonando las notas de nuestro Himno Nacional, y observar cómo se iza nuestra bandera.

Según las tradiciones de los cubanos, sí ondea en toda su dimensión será un año muy bueno, y confiamos que así sea, pero lo cierto es que esta celebración es única por estos lares, y nos llena de orgullo, y satisfacción por  vivir en esta tierra.