Tercer aniversario del histórico concierto Paz sin Fronteras

Se mantiene vivo en la memoria de los cubanos
Angela Santiesteban Blanco
“Venimos a Cuba por Amor. Vencimos el miedo para estar contigo esta tarde, nosotros esperamos que ustedes también lo puedan vencer, y que todos los jóvenes de la región, de Estados Unidos y Miami venzamos el miedo y que lleguemos a entender lo importante que es cambiar el odio por amor”,
Juanes

Las expectativas fueron muchas durante varios meses. El popular cantautor colombiano Juanes, tuvo la iniciativa de realizar el segundo Concierto por la Paz en Cuba, despertando el interés de los cubanos de disfrutar de un espectáculo internacional de muy buena factura con la participación de artistas de renombre.

El 20 de septiembre de 2009, una gran multitud de personas, en su gran mayoría vestidas de blanco, se dieron cita en la histórica Plaza de la Revolución de la capital cubana, para cantar en un solo idioma, teniendo como principal inspiración la paz y la unidad.

Para los cubanos el concierto Paz sin Fronteras fue un espacio para la alegría, y el disfrute, fue algo conmovedor, un homenaje a nuestras raíces, a nuestra música tradicional, a nuestra cultura, a lo que somos y a lo que seguimos siendo.

Ese día quedó en la memoria de los que tuvimos el privilegio de disfrutar del Concierto, vivimos un acontecimiento cultural de excelente factura, trascendental e inédito.

El mundo presenció una de las más hermosas manifestaciones de solidaridad, amor, pasión, y humanismo de un pueblo. Más de un millón de cubanos se dieron cita en la Plaza para acompañar a Juanes y a los que con él se atrevieron a visitarnos.

Entre merengue, baladas, canciones de la trova, hip hop, salsa; se desarrolló el espectáculo. Los artistas participantes cantaron, rieron de alegría, y lloraron de emoción ante tanto calor humano.

Fueron cinco horas que permanecen en el recuerdo, y que difícilmente se olviden, tiempo en el que desfilaron por la tarima cantantes y grupos invitados.

Concierto para no olvidar, en el que el hombre de la camisa negra, y sus invitados, se funcionaron para defender el derecho de todos los seres humanos a vivir en paz, elegir su propio destino y a ser respetados.

Juanes demostró con su visita a la Isla de la Libertad por qué en su infancia le decían “Juan sin miedo”, desde temprana edad supo defender con valor y honestidad todas las cosas en las que creía.

Así fue esa memorable jornada. La Plaza se llenó de gente y de música. El blanco simbolizó un reclamo de paz para el mundo. La alegría de los cubanos y la rica música contagió a los participantes.

En la mente de muchos laten las palabras de la Tañón cuando manifestó con lágrimas en los ojos: “¡Que no haya más fronteras en el mundo, que se comiencen a romper las barreras que nos separan! Mientras que Juanes pidió ¡Paz para todos!

Y como colofón de este GRAN espectáculo en tren de la música cubana subió al escenario con su contagioso ritmo y la magistral interpretación del Chan chán.

Pero como si fueran pocas la emociones vividas ese 20 de septiembre, Juan Formell, director de la popular orquesta Los Van Van, en un acto de orgullo patrio exclamó: “¡Duélale a quien le duela, ya se hizo el concierto por la Paz!”, fue un cierre a lo cubano.

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