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Ingenieros ecuatorianos evaluarán zonas dañadas para brindar su cooperación Read more about Ingenieros ecuatorianos evaluarán zonas dañadas para brindar su cooperación

Angela Santiesteban Blanco

Un equipo del la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgo del gobierno de Ecuador, llegó a Santiago de Cuba con la misión de hacer un levantamiento de las zonas más afectadas por el huracán Sandy.

El grupo formado por ingenieros y técnicos fue creado para prestar ayuda especializada en caso de afectaciones provocadas por fenómenos naturales, en esta ocasión viajaron hasta aquí para valorar los daños provocados por el fenómeno meteorológico.

El ingeniero Enrique Ponce Chimbaga, asesor de la Ministra de Construcción, explicó que, “nuestra función es analizar los lugares más afectados y hacer un informe detallado de la situación para entregárselo al Ministerio y al presidente Rafael Correa, y valorar así dónde sería más efectiva nuestra ayuda y colaboración.

“Este grupo ya tiene la experiencia en la reconstrucción de países como Haití, Honduras y Guatemala.

“Es la primara vez que estoy en Cuba, y espero que no sea la última, pero este viaje tiene gran significación para nosotros por lo que representa la Isla para los pueblos que luchamos por la independencia, y guiar nuestro propio destino; amamos a Cuba por principio, solidaridad y convicción”.

No concibo la vida en tierra firme

Angela Santiesteban Blanco
Fotos: Jorge Luís Guibert

Anika Muñoz Darzo, es la única mujer miembro de la tripulación del buque patrullero porta helicóptero PP 390, perteneciente a las Fuerzas Armadas Revolucionarias, que transportó unas 43 mil 300 tejas de fibrocemento procedente de la capital del país, hasta Santiago de Cuba.
“Desde muy temprana edad sentí inclinación por la vida en el mar, tuve la oportunidad de estudiar en la Escuela Militar Camilo Cienfuegos de mi localidad, y lograr mis sueños de ingresar en la Academia Naval de las FAR y graduarme como guardiamarina, -afirmó Anika-.
“Me gradué en julio de 2010, desde entonces trabajo en el buque PP 390, con la satisfacción de ejercer mi profesión en un barco de guerra, es un honor, es algo incomparable, es un colectivo muy unido, ellos me apoyan, no me sobrellevan, pero me ayudan.
“Es la primera vez que tienen una mujer abordo, se han adaptado a mi forma, y ya llevamos tres años juntos.
“¿Experiencias? Muchas, recuerdo que mi primera navegación, el barco cogió fuerza seis y me sentí muy mal, -mareos, vómitos- la verdad que fue muy difícil, pero he trabajado sobre esos inconvenientes y ya estoy acostumbrada.
“He cumplido varias tareas como parte de la tripulación, siempre estaré en primera fila para defender a mi Patria desde mi puesto de guardiamarina.
“En esta ocasión, junto a mis compañeros, cumplo con la misión de traerle a los hermanos santiagueros un embarque de tejas para ir minimizando los daños provocados por Sandy, lo que constituye un honor, porque así estoy ayudando a que cientos de damnificados vuelvan a tener techos en sus viviendas.
“Estoy satisfecha, seguiré en la marina hasta que la vida me lo permita, el mar es mi pasión, no concibo la vida en tierra firme”.

Agradecen en nombre de Fidel y Raúl Castro donativo de Venezuela para damnificados por el ciclón Sandy en Santiago de Cuba

Texto y fotos: M.Sc. Miguel A. Gaínza Chacón
En nombre del Comandante en Jefe Fidel Castro y del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, General de Ejército Raúl Castro, fue trasmitido anoche el agradecimiento por la ayuda de Venezuela para los damnificados santiagueros por el ciclón Sandy.
El mensaje lo dio a conocer en la losa del aeropuerto internacional Antonio Maceo, de esta urbe, María Luisa Bueno Oñate, delegada en Santiago de Cuba del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.
A las 21:00 horas de ayer aterrizó en la pista del “Antonio Maceo”, el segundo avión con ayuda de Venezuela, después que el martes lo hiciera el primero, un C-130 de la fuerza aérea de la hermana nación sudamericana, con 14 toneladas de alimentos.
Anoche arribó aquí una nave de gran porte: un carguero del tipo DC-10, y casi de inmediato, en una operación bien coordinada, un “enjambre” de trabajadores del “Antonio Maceo” se enfrascó en la descarga del donativo traído desde la República Bolivariana de Venezuela.
El avión transportó en sus bodegas, 65 toneladas de alimentos: arroz, alverjas, lentejas, pastas largas, azúcar, atún, sardinas, leche en polvo, frijoles negros, aceite, y alrededor de 15 toneladas de galletas.
“Trasmito, además, la satisfacción de las autoridades y del pueblo santiagueros, y de toda Cuba, por esta muestra de solidaridad del pueblo y el gobierno de Venezuela”, puntualizó la Delegada del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, quien recordó el llamado del General de Ejército Raúl Castro, a luchar por revertir los daños y poner a Santiago de Cuba como se lo merece.
Esta ciudad fue dañada severamente el pasado 25 de octubre, cuando el huracán Sandy, con rachas de viento que superaron en algunos momentos los 200 kilómetros por hora, se abatió sobre esta durante casi tres horas continuamente, provocó la muerte de nueve personas y la destrucción más formidable que recuerdan los santiagueros.
A las 01:30 horas de este jueves arribaría al “Antonio Maceo” otra aeronave, esta procedente de Rusia, con materiales de la construcción, y a las 16:00 horas de hoy, aproximadamente, se espera un vuelo desde Puerto Rico, con 50 escaleras para el trabajo de los linieros de las redes eléctricas, quienes llevan adelante la reparación del tendido de distribución energética en Santiago de Cuba, pues las líneas colapsaron por el ciclón y quedaron tendidos en el suelo más de 500 postes de la electricidad, transformadores y miles de metros lineales de cables, sin incluir los otros daños en los sectores residencial e industrial y en la infraestructura socioeconómica en general.

Una jornada normal entre guillermones

En el puerto Guillermón Moncada de Santiago de Cuba, transcurre con mucha normalidad el quehacer laboral entre los portuarios, quienes rememoran que en su labor cotidiana solo hubo una tregua de alrededor de 12 horas, ocasionada por el paso del huracán Sandy, que a decir en buen cubano acabó con el techo de los almacenes y el edificio socio-administrativo, entre otros daños.
Solo bastó un mínimo tiempo para empezar de nuevo las operaciones en la mañana del viernes 26 de octubre, destacó Leonardo Naranjo, director general de la Empresa de Servicios Portuarios de Oriente, después de completar la limpieza total de las Zonas No. 1 y 2, así como del área de los contenedores y toda la parte delantera del edificio de la instalación.
“Todos nuestros trabajadores, a pesar de que en su mayoría fueron afectados en sus viviendas por pérdidas de los techos y derrumbes, se integraron tanto a la recuperación como a las operaciones de los barcos surto en puerto, lo que denota el sentido de pertenencia y entrega que tradicionalmente ha caracterizado a los Guillermones”, dijo con orgullo Leonardo.
Tal es el caso de Jorge Prades Sayú, estibador de la base de contenedores y vecino del reparto Altamira, quien comentó que desde hace nueve días trabaja y comparte el sueño en este centro ya que su casa perdió totalmente el techo y su esposa en estado de embarazo está actualmente hospitalizada.
Este portuario con 26 años de labor en la rada santiaguera, expresa que enterado de la situación del puerto se incorporó a la labores de limpieza y ordenamiento, lo que permitió garantizar con mucha agilidad la descarga de tres barcos con contenedores después del paso de Sandy. “Nuestra disposición es continuar trabajando y aportando a la recuperación del territorio, pese a nuestros problemas personales”, dijo Jorge Prades Sayú.
El esfuerzo de los “Guillermones” se multiplica por estos días, y muy estimulantes son las imágenes de los hombres trepados a los techos de los almacenes para remediarlos, así como de otros en la Zona No.1 descargando dos buques llenos de maíz y soya. Junto con ellos una brigada de ocho trabajadores del puerto de Guayabal, de la provincia de Las Tunas.
Fernando Perdomo Martínez, al frente de ese colectivo, afirma que laboran desde el pasado día 30 en la rehabilitación de las cubiertas de los almacenes, en tanto ratifican el compromiso y la disposición de contribuir si es necesario a restituir los techos de las viviendas de las familias santiagueras afectadas por el huracán.
El puerto Guillermón Moncada está totalmente limpio y la recuperación avanza con mucha rapidez. Conversar con su gente es estimulante ya que transpiran confianza y disposición de salir adelante, según nos comentó Alipio Hechavarría Guzmán y Oscar Brugal Perdomo, Director Adjunto y Jefe de Protección y Seguridad de la Empresa.
Sin embargo, esa convicción no solo está impregnada en los directivos, sino también en jóvenes portuarios como Wilson Arzuaga y Miguel Mayeta, estibadores que contribuyen desde sus respectivas brigadas a la recuperación de los sacos de arroz que con seguridad descansaron en naves que fueron vulnerables a la penetración del mar y a los fuertes vientos de Sandy.

Santiago se recupera con el esfuerzo de todos

En medio de la vorágine personal y laboral que ha provocado en mi vida el paso del huracán Sandy por Santiago de Cuba, he pensado compartir con ustedes algunas ideas, pero siempre, hasta hoy domingo, ha existido una fuerza mayor que me ha demorado, pero aquí estoy.

Amanecí el 25 de octubre fuera de casa, la retaguardia estaba garantizada, trabajé junto a un grupo de compañeros, trasmitiendo para Internet, redes sociales y la programación especial de la Radio y la Televisión, hasta cerca de la 1 de la mañana, cuando las averías en las líneas nos impidieron continuar.

Es indescriptible lo que se siente, aunque pensé que estaba preparada para ello, cuando amaneció, después del paso de Sandy, y vi a mi Santiago destrozado, casi sin árboles, los techos de tejas y fibro destruidos, las edificaciones que parecían resistentes, también con daños, las personas con casas derrumbadas, paradas al frente, casi sin explicarse lo ocurrido.

Luego intentar llegar a casa, parecía imposible, las calles que conducían hacia nuestras zonas, estaban obstruidas por cables, postes, árboles, escombros…

Yanet Alina, joven periodista, se quejaba de un fuerte dolor de cabeza, parecía increíble lo que veía; Leyden, no hablaba mucho; José Angel, ya sabía que su casa y la de su familia había sido dañada, pero la destrucción general le dio fuerzas para decir: “creo que mis daños son menores si los comparo con lo que estoy viendo”.

Luego de vueltas y vueltas en el carro y de caminar un tramo, llegué a la entrada de mi reparto, el centro urbano Abel Santamaría. No salía de mi asombro: se repetía la imagen de los árboles, cables y postes, se añadía otra: muchos edificios tenían dañadas las persianas de madera y de aluminio, recién puestas, los tanques de las azoteas, sin tapas… las personas impresionadas, con disímiles comentarios.

Han pasado, a penas cuatro días del azote de Sandy. Anoche cuando salí del periódico sentí alegría y un gran estímulo: ya había iluminación en algunos circuitos; eso dice mucho de cuánto se ha trabajado, santiagueros y de otras provincias, para ir restableciendo el servicio eléctrico y la telefonía.

Cerca de las 9 de la noche detuvimos el carro en medio de la autopista. Todavía trabajaba allí una brigada de linieros de la provincia de Villa Clara, conversamos, les dimos las gracias por la solidaridad. No la aceptaron, “era un deber y obligación con los hermanos de Santiago de Cuba”.

Más que agradecidos estamos todos de la solidaridad entre cubanos, entre seres humanos, de la preocupación y ocupación del Gobierno, el Partido, las instituciones y organismos, liderados por la máxima dirección de la Revolución, para enfrentar juntos esta etapa de recuperación, que es dura, pero estoy segura que saldremos adelante.

Más adelante, en otro alto en esta hermosa profesión que hoy exige mucho más de nosotros, les cuento más de Santiago y su recuperación.