Archivo por meses: Junio 2014

No es justo, él merecía más

Por: Idalmis Gato Moya.

entierro-de-eugenio-georgeJosé de la Luz y Caballero dijo que “…instruir puede cualquiera, educar, solo el que sea un evangelio vivo” y precisamente eso ha sido, es y será siempre Eugenio Rafael George Laffitta.

Hoy hablo en pasado, presente y futuro.

La vida pasa muy rápido, pocas cosas en esta vida son reconfortantes para uno. Personalmente digo qué bueno tener a alguien que cuando estés llorando te de la mano como tu padre. Nunca olvidaría todas las cosas que pasé en mi juventud como atleta, en ese momento sentía su mano en mi hombro, una charla amena y al final terminaba riendo. ¿Sabes cuántas cosas pudo decirme solo en 5 minutos , y hacer que yo olvidara mi tristeza?.

El mejor entrenador del siglo XX se fue en silencio. No sé si el quería eso, a pesar de su humildad, creo que su despedida llevaría más, más de lo que la Patria espera. Como se dijo en los Juegos Panamericanos, no recuerdo el año, así era el lema. Creo en el dicho, cuando Tin tiene Tin vale, cuando Tin no tiene ni Tin vales.

Vamos a dejar de Vivir del cuento, que es un programa de TV y prestar más atención a las personas que hacen historia con sacrificio y que con sus resultados hacen vivir a otros, que llevan trajes y no dicen ni buenos días, que solo te reconocen cuando llegas con una medalla de una competencia importante. Que impotencia al saber cómo se fue mi padre. Siempre regaló sus experiencias, nunca cobró una entrevista y siempre tuvo tiempo para todos a pesar de estar enfermo.

Porque la Cultura tiene otros métodos, porque trata a su gente diferente y con detalles, ya lo dice la palabra “cultura”, mejor dicho, nivel cultural, y no hay que ser intelectual para tener cultura, educación, y lo más importante, respeto a las personas y a quien se lo merece mejor. Recuerdo el entierro de Sara González, y los más recientes Juan Formell y Luis Carbonel, velados en el Teatro Nacional y en la UNEAC .Cuba se paró con ellos. ¿Porque Teófilo y Eugenio no fueron velados allí, en la Ciudad Deportiva?, esa era su referencia, grandes que se merecían más que eso.

Reflexionemos en cuanto a las actitudes y no vivamos más del cuento.

Solo quería que su funeral fuera algo grande, que no pasara así no mas , al César lo que es del César. Eugenio Rafael George Laffitta merecía más.

Cuidado, todavía en el deporte tenemos grandes hombres que están haciendo historia, ¿qué quedaría para ellos cuando les toque partir a su morada?

*Idalmis Gato es Tricampeona Olímpica del voleibol, integrante de las afamadas Morenas del Caribe.

El Alcalde benefactor de Santiago de Cuba

Angela Santiesteban Blanco

Emilio Bacardí: un diamante demúltiples facetas” Federico Henríquez y Carvajal

El 5 de junio de 1844, nace el santiaguero Emilio Bacardí Moreau, patriota, historiador, poeta, dramaturgo y novelista, quien a temprana edad los padres lo enviaron a España.
Bacardí fue un cubano de espíritu revolucionario, al punto de que en diciembre de 1868, en los albores de la Guerra de los Diez Años, estuvo involucrado en un fracasado intento de deponer al gobernador del departamento oriental para instaurar en su lugar una junta democrática de gobierno.
De ahí que al cese de la dominación española fuera nombrado alcalde de Santiago de Cuba. En el desempeño de tales funciones creó e inauguró, el 12 de febrero de 1899, el museo que hoy lleva su nombre y que tuvo por sede inicial los números 25 y 27 de la calle Santo Tomás, hoy Félix Pena, así daba un paso importante en la preservación del legado histórico de los luchadores por Cuba libre.
En 1902, ocupó nuevamente la alcaldía por votación popular, prosiguiendo su obra. De espíritu liberal y progresista, también se manifestó en la concesión de empleos en el ayuntamiento a las mujeres, sobre todo a aquellas cuyos familiares murieron en la contienda por la independencia.
Siendo alcalde instituyó, por iniciativa del santiaguero Angel Moya y Portuondo “Chichí”, la tradicional Fiesta de la bandera.
Fue teatrista, dramaturgo, novelista, adentrándose en el campo de la novela histórica con “Doña Guiomar”. Sin embargo, como historiador alcanza trascendencia por sus diez tomos de crónicas de Santiago de Cuba, una recopilación insustituible de documentos e informaciones, desde la fundación de la villa por Diego Velázquez en 1515, y que se encuentran en el Archivo Histórico de la ciudad.
Al morir el 28 de agosto de 1922, en esta ciudad era miembro de la Academia de la Historia y de la Academia de Artes y Letras.