Archivo por días: 4 Noviembre 2014

Un Pedazo de Cuba en la distancia

Por Yamilé Matéo

Mis amigos se están yendo, y les robo este sintagma al dúo Buena Fe porque es también mi verdad. Encuentro a menudo con asombro, en las redes sociales, a vecinos o amigos con los que compartí alguna etapa estudiantil que residen en las más diversas latitudes.

Negar el proceso migratorio en una parte de la juventud cubana sería tapar el sol con un dedo.

Y es que emigrar a lugares con mejores condiciones de vida es algo intrínseco de la naturaleza humana. Ninguno de mis amigos se ha ido del país por problemas políticos a diferencia de los que quieren divulgar muchos medios extranjeros.

El desgarre económico de un bloqueo por más de 50 años a esta nación ha provocado que el viajar al extranjero con recursos propios sea privilegio de unos pocos, por eso se ha convertido en el anhelo, sobre todo de los más jóvenes.

No son pocos los que consideran la emigración una etapa de la vida y pretenden volver a Cuba algún día para reunirse con la familia.

Lejos de críticas, de miedos a nombrarlos como en tiempos pasados, en cada uno existen historias de valentía, de lucha constante en un país extraño por salir adelante.

No todos triunfan, como pretenden hacerles creer a “los que se quedaron”, necesidades, pobreza, humillaciones la padecen muchos cubanos que se convierten en extranjeros en tierras lejanas.

Sé de los que la nostalgia por su gente, por su barrio, su sol y sus olores se les agranda en el pecho hasta que duele.

Uno de mis amigos confiesa creer descubrir rostros conocidos en Barranquilla, al parecer la añoranza le juega trampas, otro pintó una bandera cubana en toda una pared de su cuarto y guarda receloso en una caja un puñado de tierra cubana y así se multiplican las historias de los que a pesar de la distancia siguen amando a su pueblo.
No son solo los cubanos que emigran, de todos los países subdesarrollados existen quienes salen buscando mejor fortuna.

Pero cargan en su mochila un poco de patria, y aunque pasen los años siguen arraigados a sus raíces. Existe una canción del grupo cubano Orishas que refleja lo se siente lejos de su tierra:(…)triste el hombre que ha dejado atrás/su sol, su gente, su camisa/sin pensar tan lejos cambia todo/ y la nostalgia te hace trizas (…)

A pesar de que admiro el ingenio y el empeño que muestran mis amigos mientras se forjan un camino, a los que se levantan tras todos los traspiés de economías capitalistas, yo me quedo con todas estas cosas.

Soy de las que prefieren ser parte de un país que trata, a pesar de los contratiempos, de salir adelante; que experimenta mientras camina, aunque no todo salga bien, pero siempre piensa en el bienestar de su gente; que aprende de sus errores, y aunque le cueste volver a levantarse no cesa en el empeño.

Yo me quedo con este sol aunque me arda la piel, con la gente que sin conocerte eres “mi amor”, “mi vida” y hasta te brindan tu casa para lo que necesites.

Quiero seguir siendo parte inseparable de Cuba, de los cubanos que no se quieren ir; de los que se censan y participan. Tengo fe en que un día mis amigos regresen para siempre, que las aspiraciones juveniles puedan respaldarse en la economía cubana, que los mares no necesiten separar a las familias y sobre todas las cosas que nadie más necesite guardar un pedazo de Cuba en la distancia.

Archivo Histórico de Santiago de Cuba, caudal de cultura e historia

Angela Santiesteban y la colaboración del Archivo

índice ar2El Archivo Histórico de Santiago de Cuba, es la conexión entre el ayer y el hoy. Es la respuesta a la diversidad de colores, creencias, y culturas, es el hilo en el oscuro laberinto del olvido.

El primer Archivo que se funda, después del Archivo Nacional de Cuba, el 1 de junio de 1964, que ocupaba la planta baja de la Universidad de Oriente, fue el santiaguero.

En abril de 1969, se trasladado para la calle Heredia # 302, esquina Carnicería, en 1971 para el Antiguo Ayuntamiento y en 1978 nuevamente se muda para Carnicería donde radicó hasta que se trasladó para el antigua Vivac de Santiago de Cuba.

Entre sus fondos documentales importantes podemos encontrar unos 2 878 legajos, cuya cronología oscila entre 1813 y 1966; en este importante fondo podemos hallar documentos que nos aportan datos de figuras heroicas y cimeras de nuestra historia patria como son: Los Maceo, Flor Crombet, Quintín Bandera, Guillermón Moncada y otros.

Además, se encuentran también documentos muy interesantes como los relacionados con Juan Nápoles Fajardo, El Cucalambé, en los que se recoge el dato inédito, hasta hace algún tiempo, de su función como pagador en faro Cabo Cruz, asimismo se afirma que está la inscripción de Son de la Loma de Miguel Matamoros, conjuntamente con casi toda su producción musical; igualmente está la documentación relacionada con la esclavitud, etnología y folklore.

Asimismo cuenta con 3270 Fondo Protocolos Notariales. En ellos están asentadas las cuestiones legales tales como: venta de esclavos y propiedades, testamentos, poderes, que se efectuaban en escribanías y notarías.

El estudio de estos documentos se remonta a 1686. Dentro de este fondo se encuentran documentos como el testamento de Francisco Antomarchí, médico de Napoleón en Santa Elena, y el del insigne patriota bayamés, autor de nuestro himno nacional, Perucho Figueredo.

Muy valioso, por su cronología y contenido es el Fondo Juzgado de Primera Instancia de Santiago de Cuba, considerando por su fecha uno de los más antiguos que data de 1714, y está muy relacionado con la emigración francesa que se iniciara en el siglo XVIII.

Existen también documentos relacionados con el Padre de la Patria, Lic. Carlos Manuel de Céspedes, antes de dar inicio a nuestras guerras independentistas de 1868, y otros fondos relacionados con centrales azucareros de la antigua provincia Oriental, como Manatí Sugar Co. y Argelia Libre.

Por otra parte está el Registro Civil desde 1885 hasta 1970, que atesora: Libros de nacimientos, matrimonios, defunciones y ciudadanías. Entre estos aparecen documentos de personalidades como Federico Capdevila, Pujals de Quesada, Federico Pérez Garbó y numerosos generales de la guerra independentista, del compositor Miguel Matamoros, la familia Arnaz y Lachatagnerais.

Así como Fondos Personales entre los que figuran los de Ñico Saquito, General Francisco Leyte Vidal, General Francisco Argilagos, el abogado Francisco Dellundé, el profesor de ballet de Alicia Alonso Nicolai Yavroski.

Y en la Fototeca se guardan documentos comprendidos en los años 1890 al1965, con fotografías de la Ciudad de Santiago de Cuba, excursiones del grupo Humboldt, familia Bacardí, de la guerra hispano cubano americana de 1898.

Fuentes Públicas que en el pasado adornaron la ciudad de Santiago de Cuba

Angela Santiesteban Blanco

índice fotos de fuLas fuentes le dan un aire de frescor y belleza a la ciudad, pero, estas no llegaron con la modernidad, sino que datan casi desde la fundación de la villa.

Indudablemente forman parte inseparable de cualquier ciudad, el agua en movimiento, o la que cae en cascada de una fuente artificial, siempre será un espectáculo grato para los ojos de cualquier ser humano, nuestra ciudad las tuvo y en gran número, gracias a Vargas Machuca.

Santiago se proveía de agua por medio del Acueducto construido por el coronel Carreño, en 1840, que conducía el agua de la corriente del Río del Paso de La Virgen.

En 1843 el municipio compró el Acueducto y de él se surtían las fuentes públicas que existían en diversos puntos de la ciudad y las particulares que se había construido en muchas casas, entre estas figuraban:

Fuente de La Concha
En honor al Gobernador General, D. José Gutierre de la Concha, esta fuente era una pila con copas vertientes. Del centro de la menor y superior, se elevaba el caño surtidor.

Se colocó en tiempos de Don Carlos Vargas Machuca, 1857, donde comenzaba el Paseo de Concha, esquina al Plan de la Marina o Calzada de Cristina.

Fuente del Rey
Fue colocada en 1858 en el propio Paseo de Concha, al final de la calle Santo Tomás.

Era una pila circular, de dimensiones ordinarias, en la cual había dos copas, sobre la más pequeña y más alta, un niño abrazaba un cisne, de cuyo pico salía el agua.

Fuente de La Reina
Se hallaba en el Paseo Concha, en el tramo comprendido entre la entrada de Cuabitas y el Oeste de la ermita de Santa Ana.

También en la Antigua Plaza de Armas, habían cuatro fuentes públicas, cuyos surtidores refrescaban el ambiente, mientras chorreaba el agua que caía en los platos y luego llenaban la muralla circular de la base. Cada fuente tenía dos platos, una fuente frente al café Venus, otra frente al club San Carlos, otra frente a la casa de Don Agustín Fernández de Granda y la otra, frente al Círculo Español.

Fuente Dolores
Situada en La Plaza Dolores, hoy parque Aguilera, figuraba una gran copa vertiente sobre un pilar en medio de una pila.

Fuente de Santo Tomás.
Estaba en la plaza que llevaba su nombre, se componía de 3 copas vertientes de menor a mayor, de las cuales, la última reposaba sobre cuatro delfines, y las cabezas de éstos, sobre un pequeño octógono.

Hoy se levanta allí un obelisco criollo dedicado a Flor Crombet, conformado con minerales de El Cobre, de donde era nativo el Caudillo.

La Placita del Carmen
Tenía en su centro una elegante fuente con una pila octógona, cercada de enverjado de igual forma. Sobre el centro de la pila se destacaba un pedestal que le servía de base a tres copas vertientes, de la última de las cuales se elevaba el surtidor.

En el centro de donde estaba la fuente, se levanta hoy la estatua de Rafael Portuondo Tamayo.

El Paseo de Cristina o sea La Alameda
Tenía dos fuentes que conservó el cubano adoptivo Don Germán Michaelsen, cuando la reformó, las que desaparecieron con el arreglo realizado por el alcalde, Dr. Arnaz.

Tenía una fuente al empezar y otra al concluir, enteramente iguales; se surtían de agua que caían de dos copas y caían en un depósito amurallado; las copas estaban sobre un lado, y los vértices inferiores remataban en estatuas de ranas dispuestas a tirarse al agua del estanque amurallado.

Fuente del Mercado
Era una preciosa fuente de recipiente circular con dos tazas vertientes con un surtidor. El agua que caía del surtidor además de refrescar el ambiente de los días de verano, era utilizada por los pescadores para limpiar allí su mercancía y para lavarse.

En estos tiempos moderno sería muy bueno y creo que de muy buena aceptación por parte de los habitantes de esta parte del país el recate de las que todavía quedan en la villa, y con la perspectiva de hacer otras para logar embellecer el entorno.