José Javier, y sus derechos

Texto y Fotos: Angela Santiesteban Blanco.

DSC05119A la mamá de José Javier la conozco desde que era una niña, y a Javi, lo conozca desde que se desarrollaba en el vientre de su mamá. Desde entonces mi ralación con él.
Este pequeño tuvo la suerte de nacer en Cuba, un país donde los niños ocupan la máxima atención de Estado y Gobierno.
Nueve meses atendido por personal especializado de la salud en el Consultorio Médico de la Familia, y su nacimiento en un centro hospitalario de Santiago de Cuba, donde con una esmerada atención vio la luz por primera vez.
Javi o bebé como le decimos todos, no imagina que desde entonces ya disfrutaba de los derechos humanos, civiles y culturales, aprobados en la Convención sobre los Derechos del Niño.
El ocurrente, travieso e inteligente José Javier, está próximo a cumplir seis años y cursa el primer grado de la Enseñanza Primaria.
En el tiempo vivido, no sabe lo que es la tristeza, el hambre, el desamparo, el trabajo infantil, la droga y la violencia.
A su corta edad, bebé aún no logra entender que la felicidad y derechos que disfruta, están legislado en la Constitución de la República, la que agrupa leyes y decretos leyes que le asegura la posibilidad de desarrollarse plenamente.DSC04880
Recuerdo hoy las primeras consultas, las atenciones médicas, hasta la operación a la que fue sometido sin que causara ningún problema económico para la familia, gracias al sistema gratuito de salud del que disfrutan los cubanos.
En ocasiones y sin saberlo exige que se le respete su derecho, pide materiales escolares, paseos a lugares históricos y de esparcimientos de los cuales le ha hablado su maestra, hasta los horarios de programas infantiles en la tele.
DSC04896Cuando visito su casa habla sin parar de lo que aprendió en la escuela, me enseña dibujos, libretas que ya recogen los primeros rasgos de las vocales y consonantes, así como su principiantes lecturas balbuceadas, que dan muestras de la calidad de al enseñanza aquí.
A la vez me cuenta de cómo comparte con sus amiguitos en el colegio: la merienda, los juegos y hasta una que otra respuesta a preguntas de la maestra.
Ahora, viene a mi memoria su primer día de clases, su inquietud porque mamita, -como le dice a su progenitora-, le buscara la pañoleta de pioneros, ya que iba a ingresar a esa organización.
Tengo presente el día que llegó a casa con su la amplia risa llamándome para que lo viera con su pañoleta, -porque para el soy una de sus abuelas-. A la vez que me recitó la poesía dedicada al Che Comandante, y de igual manera cantó una canción a Camilo Cienfuegos.
Su primer recorrido como pionero explorador en compañía de su seño, sin que esto se convirtiera en una preocupación para la familia porque no existe la inseguridad de que pudiera desaparecer o caer en manos de traficantes de órganos como sucede en muchas partes del mundo.
Javi, crece junto a sus padres y como todos los niños cubanos, sí sabe que nadie podrá apagar su felicidad, su sonrisa y bienestar.
Este día para los cubanitos es de celebración, mientras que en muchas partes del planeta, son miles los pequeños que no pueden estudiar, sufren maltratos físicos, entre otros males de la sociedad capitalista.
A 25 años de la Convención sobre los Derechos del Niño, nuestro José Martí, sigue afirmando que …“ellos son la esperanza del mundo.

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