Archivo por meses: Febrero 2015

El man Gilbert

Por: Enrique Ubieta

Gilbert-ManComo en la Rosa púrpura del Cairo, un personaje ha salido de la pantalla, y camina por una ciudad, la nuestra. O fue al revés: un espectador se obsesionó con cierto tipo de películas, seriales y videos, quiso vivir en ellos y se introdujo en la pantalla, renunció a ser persona para convertirse en personaje de ficción.

¿La ficción construye la vida, o la vida construye la ficción? Si en época de Cervantes era posible que alguien, de tanto leer historias de caballerías, encarnase en su vida-ficción real al personaje “loco” y justiciero, en la nuestra, la letra impresa ha cedido su capacidad de influencia al audiovisual.

No es, obviamente, la única ni la más importante diferencia. El audiovisual contemporáneo que impera recrea otras historias y reproduce otros valores, para nada quijotescos. Al margen de la polémica sobre la validez artística del reguetón —no me interesa dilucidar su trascendencia como género musical—, por ejemplo (y no es un ejemplo tomado al azar), su puesta en pantalla nos impone un mediocre sentido de vida.

Parece inevitable que el reguetón se ofrezca en un módulo audiovisual que nos devalúa como seres humanos y nos mide a través de las cosas que nos poseen: el carro de lujo del año, la muchacha más Barbie (no es un elogio), descerebrada y deshuesada –la mujer como simple objeto sexual–, las cadenas de oro, las maletas de dólares, las bebidas más caras, los guardaespaldas, la ostentación (que en Cuba llaman especulación) como espuria evidencia de un falso triunfo.

Una noticia recorre las pantallas de las computadoras cubanas: un “especulador”, seudo cantante de reguetón, cuya vida imitaba los estereotipos visuales del género, fue detenido en un operativo policial digno del serial televisivo más espectacular. Por ahí circulan los videos de la detención, como si fuesen capítulos de “UNO” o de “Tras la huella”. Como no se han concluido las pesquisas ni se ha efectuado el juicio, no hablaré de cargos. Mi tema no serán las posibles ilegalidades de su conducta pública, sino su sentido corruptor.

Para ello acudo a los hechos visibles, constatables: este ciudadano, que se hace llamar Gilbertman —como Superman, o Spiderman, un “superhéroe” de mágicos (monetarios) poderes—, fugitivo de la justicia estadounidense (la cual, según parece, no ha querido colaborar con la nuestra en este caso), se instaló en su humilde barrio habanero de origen y compró en un año casas, autos de lujo, conciencias, cuerpos de mujer, y otros “objetos”.

Se hacía retratar mostrando su bíceps “poderoso”, y sobre él, en perfecto equilibrio, contenidos por su mano, fajos de billetes de a cien dólares. Fuerza física, fuerza monetaria. Llegaban sus autos y en ellos sus guardaespaldas; entonces descendía este SuperNada de 28 años, como si pisara la alfombra roja del éxito, como si de verdad alguien lo amara o pretendiera liquidarlo.

Nada que apareciese en los video-clips de sus amigos reguetoneros, y en los suyos, escapaba a su codicia simbólica. ¿Que en los videos se exhibían semi o casi desnudas las mujeres? Él alquilaba las suyas. ¿Que en los videos llegaban los tipos de mirada inflexible en carros de lujo? Llegó a coleccionar 22 autos de marcas caras. ¿Que en ellos se contaban historias de matones y de jefes mafiosos? Él mostraba sin recato una pistola, no sabemos si real o falsa, pero ¿importa?, y maletas llenas de dólares. Extraña, retorcida manera de parecer “alguien”.

Super/Gilbertman regalaba a los vecinos y parecía extorsionar a los restantes habitantes del planeta. ¿Imitaba a Pablo Escobar, es decir, la leyenda cinematográfica del “buen” matón colombiano? Su divisa, su fuerza, su triunfo aparente, era tener (ya se sabe que el cómo no importa) y especular; en esencia, la misma de Bill Gates o de Carlos Slim, aunque su origen era humilde y sus opciones otras.

En el capitalismo el matonismo es una profesión de prestigio, y tiene su glamour, su onda… ¿lo queremos en Cuba? Gilbertman financiaba videos de los Desiguales, de Eddy K (de regreso en la isla), del Yonki, del Príncipe, de Damián, a condición de que lo dejasen aparecer en pantalla. No se diferenciaban mucho esos videos de los que hacen Yakarta y el Chacal (por ejemplo, “Ellas son locas”), u Osmani García (por ejemplo, su reciente “Barra abierta”, made in Miami). En su afán por indiferenciar su vida de los más aberrantes modelos “musicales”, Gilbertman utilizaba su casa y sus carros como espacios de filmación, se representaba a sí mismo o a aquel con quien soñaba ser.

En una de sus últimas producciones, “No hay break”, reunía en su casa a sus financiados, entre maletas llenas de mujeres, de dinero, de expresiones duras, de pistolas, de cadenas de oro, de muebles caros y de mal gusto, como capos a la espera del resultado de una supuesta guerra callejera, importada de otras calles, de otro mundo que no es el nuestro, un video donde la violencia alcanza grados repugnantes, y en el que se compra la imagen, el símbolo esta vez invertido del joven actor que encarnaba al Chala: si el socialismo —que es representado por la maestra— peleaba en la película de Daranas, entre sus propias contradicciones, por salvar al niño de su familia y de su entorno social, este video reniega de aquella “conducta”, pisotea el símbolo.

La revista digital de frivolidades Vistar magazine —que presenta en su costado más banal a los buenos, regulares y malos artistas, con anuncios de negocios que pagan, sean o no legales—, le dedicó una página en uno de sus números y en otro, anunció el video.

La guerra cultural es explícita, aunque Gilbertman no tenga la menor idea de su existencia: nosotros necesitamos salvar, emancipar, ellos quieren hacernos creer que es imposible. Contaminan, corrompen. Este “Chala” de rostro duro, traiciona y dispara a sangre fría, para cobrar su parte. ¿No hay leyes en Cuba que castiguen la producción de videos violentos en los que participan niños?

Que triste vida la de Gilberto, el joven de 28 años que se disfrazaba de Gilbertman. Pero su caso, por extremo, es paradigmático: nadie encarnó tan literalmente el personaje del reguetonero audiovisual, del “triunfador” made in USA; nadie se jugó como él todas las cartas a favor de la cultura del tener, del capitalismo, en su versión más grotesca, más vulgar. Y es paradigmático también en otro sentido: Gilbertman creía que el dinero, su superpoder, lo haría invencible en Cuba, como podría serlo en Miami o en Bogotá. Tanto lo creyó que se anunciaba en Internet y alardeaba públicamente de su “fuerza”. Sirva este lamentable caso para tomar conciencia de que la guerra cultural contra el socialismo pasa por el envilecimiento y la corrupción de nuestros ciudadanos. No puedo hablar de ilegalidades hasta que fiscales y abogados de la defensa diriman responsabilidades, pero trabajemos por forjar sueños mejores en nuestros niños y jóvenes, porque los cubanos tengan un paradigma de vida superior.

UNPACU: Los niños son sagrados, no se confundan

Hurgando en la red, encontré este trabajo en el blog de una colega, el que por su contenido hoy lo cuelgo en el mío, para que llegue a otras personas y conozcan de la insensatez de los integrantes de la UNPACU, en su mayoría antisociales que para ganarse los dólares que vienen del Norte, son capaces de hacer cualquier cosas.

Olga Thaureaux Puertas

Los niños son sagrados. Quien intente hacerles daño, ya sea físico o psicológico, merece ser castigado.

DSC04613Eso pienso sobre los integrantes de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) que este viernes tomaron el círculo infantil Amiguitos del Mundo, del reparto Altamira, en Santiago de Cuba, para armar su show contrarrevolucionario, y de esa manera, la Policía tuviera una “respuesta violenta” ante los ojos de los menores y sus educadoras. Pero esos disidentes asalariados se quedaron con los deseos de servir la mesa.

¿Será que Iriades Hernández, Mayelín Isaac Sánchez, Carlos Oliva Riverí, Carlos Amel Oliva Torres y Vladimir Martín Castellanos, este último representando a la “jefatura”, no conocen cuánto valoramos los revolucionarios la estabilidad y felicidad de los niños?

Me pregunto, ¿ellos no tienen hijos, hermanos o primos? ¿Sabrán lo que es sensibilidad, ternura o amor? No, no lo creo.

José Daniel Ferrer, su cabecilla ya tiene muchos argumentos para estar desacreditado como persona, pero con este nuevo show, como decimos los cubanos: se le fue la mano.

Hechos de este tipo merecen una condena rotunda, pues las diferencias de criterios no deben llevar nunca –en actos de desespero- a no mirar los daños que se ocasionan a terceros, y si estos terceros son niños, no hay nada más que decir; ellos son sagrados.

El “Grito” que proclamó la Independencia de Cuba

Angela Santiesteban Blanco

índicebbbbbbbbbbbbbbbbbbbbbJosé Martí, desde la emigración y como máximo representante del Partido Revolucionario Cubano, organizó la insurrección en Oriente, y en el resto del país.

El lugar escogido fue Baire, y el 24 de Febrero de 1895, en varios sitios del país se escuchó el Grito de Independencia que marcó el inicio de la Guerra Necesaria.

Aquel 24 de febrero, hace 120 años, dio continuación a la lucha independentista iniciada por Carlos Manuel de Céspedes en 1868. Este día emergió la genialidad de Martí, quien fue capaz de avizorar el peligro que corría el país ante un enemigo tan poderoso como Estados Unidos.imagesmmm

Este nuevo aniversario del Grito de Baire, fue conmemorado en el propio lugar donde ocurrió el hecho histórico, y se recordó a los protagonistas de aquella gesta independentista y la repercusión en ese territorio del actual municipio de Contramestre.

La ocasión fue propicia, demás, para rememorar otros acontecimientos acaecidos un 24 de febrero, como la fundación de Radio Rebelde en la Sierra Maestra, hace 57 años por el Che Guevara, la llegada Martí y Máximo Gómez a Montecristi, y el traslado en 1907, de los restos del Héroe Nacional dentro del Cementerio de Santa Ifigenia.

Tampoco resultó casualidad que el 24 de febrero de 1976 fuera la fecha seleccionada para proclamar la nueva Constitución de la República de Cuba, aprobada mediante referendo por el 97,7 % de la población con derecho al voto.

La Carta magna de carácter socialista, en su preámbulo proclama el derecho de los cubanos a la dignidad plena del hombre. La misma dignidad y el decoro por los cuales los mambises volvieron a la manigua aquel domingo de 1895, convocados por Martí y aglutinados en el Partido Revolucionario Cubano.

Mi amigo, mi hermano mi viejo

Texto y fotos: Angela Santiesteban Blanco

Este febrero, mi padre llegó a los 87 años de edad; compartimos en familia, un pequeño brindis, pero, cargado de amor y esperanzas de que nos siga acompañando por mucho más tiempo.DSC06131

Mi novio se me está poniendo viejo, al principio no comprendía por qué dejó de hacer las cosas de rutina que solía realizar, casi todo el día sentado en un don pancho, como decía mi abuela, y al final me doy cuenta los años no pasan por gusto.

Él volvió a la niñez que un día yo dejé atrás, ahora la vida se recicla, ahora en compañía de mis hermanas nos toca repetir la historia, pero, a la inversa, llegó el momento de mimarlo, estar pendiente a sus necesidades y sobrellevar sus remilgos.

En su cumple, aunque tuvo presente los que están lejos, no pudo ocultar su felicidad, su tercera bisnieta, la risueña Kami, vino de La Habana, a celebrar el onomástico de su abu…DSC06160oo

DSC0616222222222No podía faltar el vecino, médico de profesión y que simplemente lo llama el viejo, al igual que su pequeño hijo Joselito, ya ellos forman parte de la familia.

Hubo pícaras jaranas, recuentos de juventud y la remembranza de los más de 40 años al lado de mami, quien, según él, siempre llevó la voz cantante, hasta la actualidad.

Mi papi, siempre nos ha acompañado en cada momento de nuestra existencia, y solo le pedimos a la vida tenerlo para siempre entre nosotros para que siga cumpliendo 87 más.