Mi amigo, mi hermano mi viejo

Texto y fotos: Angela Santiesteban Blanco

Este febrero, mi padre llegó a los 87 años de edad; compartimos en familia, un pequeño brindis, pero, cargado de amor y esperanzas de que nos siga acompañando por mucho más tiempo.DSC06131

Mi novio se me está poniendo viejo, al principio no comprendía por qué dejó de hacer las cosas de rutina que solía realizar, casi todo el día sentado en un don pancho, como decía mi abuela, y al final me doy cuenta los años no pasan por gusto.

Él volvió a la niñez que un día yo dejé atrás, ahora la vida se recicla, ahora en compañía de mis hermanas nos toca repetir la historia, pero, a la inversa, llegó el momento de mimarlo, estar pendiente a sus necesidades y sobrellevar sus remilgos.

En su cumple, aunque tuvo presente los que están lejos, no pudo ocultar su felicidad, su tercera bisnieta, la risueña Kami, vino de La Habana, a celebrar el onomástico de su abu…DSC06160oo

DSC0616222222222No podía faltar el vecino, médico de profesión y que simplemente lo llama el viejo, al igual que su pequeño hijo Joselito, ya ellos forman parte de la familia.

Hubo pícaras jaranas, recuentos de juventud y la remembranza de los más de 40 años al lado de mami, quien, según él, siempre llevó la voz cantante, hasta la actualidad.

Mi papi, siempre nos ha acompañado en cada momento de nuestra existencia, y solo le pedimos a la vida tenerlo para siempre entre nosotros para que siga cumpliendo 87 más.

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