Hoy quiero recordarlo de esta manera

Angela Santiesteban Blanco
Fotos: Internet

acaballoHoy quise recordar al Che de otra manera, sin rememorar su participación en la lucha por la libertad de Cuba, tampoco quería volver sobre el tema de su paso por el Ministerio de Industrias ni tampoco seguir perpetuando su memoria como el héroe que sigue vivo y guiándonos en cada tarea con su ejemplo.

Quiero recordarlo de otra manera, como un hombre de carne y hueso, con más virtudes que defectos, por lo que me dediqué a buscar anécdotas de su vida y encontré estas tres para compartirlas con ustedes, estas reflejan a ese ser humano de talla mayor.

… “un día salían de Fomento en el Chevrolet del Che y este iba manejando, pero aparece en la carretera un viejito manejando una bicicleta que llevaba en la parrilla una guataca con el cabo apuntando para la vía.
El Che no ve el cabo de la azada y al cruzar toca con el guardafango derecho el palo y lanza al viejito y la bicicleta a la cuneta. Automáticamente detiene el auto y se preocupa por la salud del anciano quien está sentado mirando los golpes que se ha dado la bicicleta.
Llega el Che y le pregunta: -¿Se ha dado algún golpe? ¿Le ha pasado algo? Levanta la cabeza el viejito y cuando reconoce que era el Che le dice: -¿Pero fue usted quien me arrolló?
-Sí, por desgracia. Y el viejito decía: “¡Qué desgracia de qué! ¡qué suerte tengo yo, que usted me haya arrollado! ¡Usted sabe lo que es que yo le diga a mi familia que usted me arrolló! ¡Qué suerte tengo yo de haber salido hoy…! ¡Si no salgo hoy usted no me arrolla! ¡Qué clase de suerte tengo yo!”.
El Che sonriente exclama: “Todavía este hombre me da un beso por haberlo arrollado…” Le dice al viejito: “Déme acá su bicicleta para mandársela a arreglar”. Pero el viejito argumenta: “¿Arreglar? ¡No! ¡Qué va! Esta bicicleta yo no la arreglo ya nunca más, esta bicicleta la guardo para enseñarla a mi familia del día que tuve la suerte de conocer a Che Guevara…” De todos modos el Che le envió posteriormente una bicicleta”…
Camilo fue una persona muy ocurrente y solí hacer innumerables bromas al Che. Según se dice en una ocasión en que éste fue a entrevistarse con él durante el combate de Yaguajay, iba con un brazo enyesado. Al verlo le dijo:
-Eso te pasa porque en vez de estar combatiendo, te pones a robar gallinas…
-Tienes razón, porque si tú hubieras estado conmigo no me hubiese pasado nada, porque tú sí que tienes experiencias en robar gallinas- le respondió Che sonriente.
Camilo, con expresión de sorprendido, le dijo: -¡Caramba Che, estás aprendiendo a defenderte!
Otra vez fue a visitarlo a La Cabaña, el Che leía acostado en una cama de soldado y, al llegar Camilo, con su ironía habitual le dijo:
-¿Qué tal el jefecito del ejército?
-¿Cómo jefecito? ¡Soy su jefazo y pónganse en atención! -Respondió Camilo, simulando una expresión seria; Che se incorpora en posición de atención y le pregunta:
-¿Qué hago ahora jefe?
-Ahora va a marchar… Un dos, tres, cuatro, un dos, tres, cuatro…
Che comienza a marchar, pero a la tercera voz de mando, Camilo lo manda a descansar y le pregunta:
-Oiga, ¿tiene tabaco por ahí…?
-Sí, tengo en la gaveta una caja que me regalaron…
Camilo la buscó y con una mano tomó todos los que quedaban en ella. Al verlo, Che protestó:
-Oiga jefe, déjeme algunos tabaquitos…
-Está bien, le dejaré un par de tabaquitos, pero recuerde que cuando su jefazo venga a visitarlo, póngase en atención y tenga tabacos o de lo contrario será castigado. Seguidamente Camilo comenzó a reírse y fue a abrazar a su querido amigo, quien también reía, al igual que los demás presentes. CheHigh

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