Mi historia compartida

Angela Santiesteban Blanco
Fotos: Internet

José Gabril, médico de primera línea

José Gabril, médico de primera línea

Hoy, 3 de diciembre, se celebra el Día de la Medicina Latinoamericana, coincidiendo con el natalicio del sabio cubano Carlos Juan Finlay y Barrés, nacido en Camagüey, en 1833, quien descubrió del agente transmisor de la fiebre amarilla.

Este día vienen a mi mente las hazañas y el altruismo de los trabajadores de la Salud y en especial de los médicos cubanos que diseminados por el mundo brindan sus conocimientos y sensibilidad.

Tengo presentes nombres como, Drs. Omar, Guillermo, Inocente, Alina, Berenguer, Vázquez, Orestes, y otros muchos, que si los menciono a todos, la relación sería interminable, que sirva este trabajo para reconocerlos y felicitarlos a todos en este día.

Pero, quiero, ejemplificar la entrega de los galenos cubanos con una mala pasada que me jugó la vida.

En los primeros días de febrero de este año, casi me convierto en abuela por tercera vez, sin embargo cuando se diagnosticó el embarazo de mi hija, desgraciadamente era un embarazo ectópico, verdaderamente la noticia me aterró por o que podía pasar.

El doctor José Gabriel Guerra, quien en estos momentos cumple misión internacionalista en Argelia, me brindó su apoyo y confianza, recuerdo sus palabras, “No te preocupes todo saldrá bien, yo la voy a operar”.

Lo que nadie pudo imaginar, es que en ese momento lo estaban llamando de la oficina de Colaboración Médica, que le había llegado la salida para la misión, y con una calma increíble me comentó: “Tranquila, después que la opere voy, mi prioridad ahora está en el salón”

Nadie tampoco puede imaginar en mi desespero de madre, la tranquilidad que me dio escuchar esas palabras. Más de una hora, duró la cirugía, pero gracias a la profesionalidad y conocimientos de de Jose, como lo llaman todos, mi hija salió bien.

Ya en la sala, Jose, llegó hasta donde estábamos, ya venía de Colaboración, “no te preocupes me quedan unos días aquí todavía”, pero, te explicó, “todo salió sin problemas, y dentro de un año y medio o dos años, puede salir embarazada”.

Le agradezco infinitamente su atención, su entrega, sus palabras de aliento, y hasta su interés de visitarla en casa para ver la evolución. Somos como una familia.

Hace más de seis meses que está en Argelia, y no faltan sus mensajes, preguntando el estado de su salud y recomendando que se cuide, y que no haga disparate. Sus pacientes, incluyendo a mi hija añoran su regreso.

Así son nuestros médicos, no importa quién eres ni qué posibilidades tienes, solo les interesa devolver la salud quebrantada por cualquier dolencia.

Esa formación se la deben a la Revolución, a Fidel y al sistema de salud en Cuba.

Be Sociable, Share!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*