La Reyna del El Fontana de Trevi

Texto y Fotos: Angela Santiesteban Blanco

En Enramadas, esquina a San Pedro, hay enclavado un inmueble que quizás muchos santiagueros desconozcan que ese inmueble en 1905 sirvió de casa particular, hasta que fue vendida por su dueño y convertida en 1924, en la tienda Palo Gordo, especializada en peletería y quincallería de todo y en 1962 fue intervenida por la Revolución y en 1964 quedó convertida en un restaurante, devenido
pizzería Fontana De Trevi.DSC09174.JPGrei

Un centro insigne en la gastronomía santiaguera, que con el paso del tiempo ha sufrido remodelaciones, pero desde sus inicios hay una persona que hasta la actualidad se mantienen con una vitalidad y agilidad increíble e insiste en dejar su impronta en la pizzerías insigne de esta urbe, Reyna Lobaina Rodríguez.

Aunque me fue algo difícil convencerla de que me concediera esta entrevista, y luego de mucho insistir mucho accedió, me atrevería a afirmar que es la trabajadora de más años de servicios en la gastronomía santiaguera.

Baracoesa de nacimiento y santiaguera por adopción, Reyna, con unos cuantos años a cuesta y una delgadez extrema no ha perdido su conocimiento, habilidad, destreza, rapidez y el trato afable como dependienta de salón hacen que los clientes prefieran ocupar las mesas que atiende.
“Comencé a trabajar a los 14 años, en Moa, en una cafetería de los americanos propietarios de la planta de Níquel y en otros centro en mi tierra natal. Cunado triunfó de la Revolución, vine a vivir para acá.
“Me he mantenido siempre en este sector por aquella época laboré en los moteles Versalles y Rancho Club y manifiesta, aprendí mucho sobre este oficio, principalmente me eduqué en el amor por lo que hago y su importancia en nuestra sociedad. Aprendí a cumplir con mis tareas, la disciplina, el rigor, el respeto al cliente y a los compañeros de trabajo por igual.
“Me he mantenido siempre a la vanguardia, no porque me lo propusiera, sino porque es mi manera de ser, me fui a la zafra del 70, a la recogida de café, me incorporé a la micro-brigada, a las movilizaciones a la agricultura, trabajos voluntarios y donde quiera que me necesitan ahí estoy.
“Si tengo muchos reconocimientos, distinciones, certificados, fue seleccionada hace varios años Vanguardia Nacional y Provincial. Soy fundadora de la FMC y los CDR”.
Hace un tiempo me sucedió lo que a muchas personas que dejan de visitar La Fontana, y cuando retornan se tropiezan con Reyna, una mujer que sigue como el primer día de trabajo brindando su amable servicio, que llama al atención a todos por su capacidad para cargar un pedido con más de 20 platos de pizzas.
Pero, lo más impresionante era verla cruzar el salón llevando las botellas de una caja de cerveza y un poco más en una bandeja apoyada en su brazo izquierdo.
Con el paso de los años, aunque en menos cantidad sigue haciendo galas de su fortaleza y destreza a la hora de brindar el servicio y muchos se siguen preguntando cómo logra llevar tantas cosas en una bandeja.
¿Qué santiaguero no la conoce? Apunta que ha conocido a muchas personas, a personalidades del arte, el deporte y a dirigentes y hace una pausa, y afirma: “Al que con más alegría recuerdo es al Che, quien nos visitó varios meses después de la inauguración de la unidad.
“Al Che todo el mundo lo quería; mi madre, cuando entró, esto se revolvió. Fue a la cocina y conversó con el maestro cocinero Raúl Rigores, nos saludó, él estaba con otros compañeros se sentó y comieron pizza, lasaña y espaguetis con jamón”.
Al hablar de la familia dijo que no tuvo hijos, pero que tienen una familia muy linda, y afirma: “A quien dios no le da hijos e da sobrinos y yo tengo unos cuantos y son muy buenos conmigo, la verdad es que no tengo quejas de ninguno”.
Sus compañeros de labor quisieron aprovechar a oportunidad para expresar sus opiniones sobre la Reyna del Fontana de Trevi: María Virgen Hechavarria: “Es intachable siempre está presente donde hace falta, es la primera en llegar y la última en irse. Danilo Bretones: “Reyna es ‘la candela’, hablar de Reyna es hablar de todos nosotros, sin ella este colectivo estuviera vacío. Guillermina Acosta: “En su trabajo no hay quien e ponga un pie”. Elsa Peña: “Ela es jaranera, ocurrente, hay veces que pelea un poco pero sin ella el Fontana está vació”.
El administrador, Fernando Salazar, dijo: “La conozco desde 1981, y ya era una personalidad en la gastronomía, para mí es un patrimonio del sector en Santiago de Cuba, es una trabajadora intachable, espero tenerla por mucho tiempo, al sector le hace falta que a juventud cogieran mucho de esta trabajadora.
Algunos clientes presentes en el lugar quisieron también dar su criterio y afirmaron que es única, prefieren su atención y merece que se e reconozca su labor.
A verdad es que ella merece el reconocimiento social, una persona que se ha entregado en cuerpo y alma a su trabajo para como expresó seguir consolidando a obra de la Revolución y por la que dio su vida Cenar Piña, mártir del sector.

Be Sociable, Share!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*