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Acerca de Angela

Licenciada en Lengua y Literatura (1983). Desde 1988 ingresé al periódico Sierra Mestra, de Santiago de Cuba, como correctora de prensa. He cursado varios diplomados entre ellos el de Reorientación periodística, lo que me ha permitido ejercer el periodismo y atender secciones de gran impacto para la poblacion de Santiago de Cuba. Actualmente curso la Maestria en Periodismo y Gestión de la Comunicación en la Universidad de Oriente

Dinorah, la bordadora de

Dinorah, la bordadora de Fidel

Por Rosa Miriam Elizalde

32bHace unos días navegando buscando en la red encontré esta bella reseña de dos personas que han permanecido en el anonimato y sin embargo su labor siempre ha estado a la vista de todos, en los hombros del hombre más justo y noble del mundo, Fidel Castro, y se las dejo en mi blog para que las conozcan.
El nombre que aparece en su carné de identidad es Lucía Lucinda Betancourt Montenegro, pero para “su familia, sus íntimos y El Jefe” ha sido toda la vida “Dinorah, la bordadora”. Tiene 83 años cumplidos, de los cuales lleva más de 50 bordando los grados de Comandante en el uniforme verde olivo de Fidel Castro -“y en la camisa de hilo que él usaba por debajo del uniforme”, aclara.
Antiguamente, no era excepcional que los niños se inscribieran al nacer con tres nombres, pero luego en el registro oficial apareció solo con dos. Faltó el tercero en la lista, justo como la llamaron siempre su madre y su hermana Raquel, el núcleo de su familia criada en Luyanó, un barrio periférico de La Habana.
Dinorah y Raquel asistieron a la apertura de una exposición del fotógrafo y camarógrafo Roberto Chile, en el Memorial José Martí, de La Habana, dedicada al cumpleaños 88 del líder de la Revolución cubana, que se celebró este 13 de agosto. Entre los cientos de asistentes que se apretujaron en la sala, estaban algunos de los colaboradores anónimos de Fidel Castro desde los primeros días de la llegada del Ejército Rebelde a la capital de Cuba en 1959 –escoltas, choferes, secretarias-taquígrafas-, muchos ya ancianos, gente humildísima y desconocida que poblaron desde muy jóvenes el Palacio de la Revolución, y que lo acompañaron hasta la enfermedad que alejó a Fidel de la dirección del Partido y el Estado cubanos en 2006. Dinorah entre ellos.
“En 1960 llegó a mi casa un escolta de Fidel. Alguien le había dado una referencia de nosotras, porque mi hermana y yo aprendimos el oficio de mi madre, y con eso nos ganábamos la vida. Él traía un uniforme y me pidió que le bordara los grados de Comandante. Yo no era nadie; qué honor”, se emociona.

En aquel momento el dibujo sólo contemplaba el rombo rojo y negro, con la estrella blanca en el centro, que comenzó a llevar al Triunfo de la Revolución. “Años después, al dibujo original se le incorporaron las dos ramitas. A mí me lo traían trazado en el uniforme, pero no siempre la línea estaba bien hecha”, admite. Su hermana Raquel tercia en la conversación: “Muchas veces la estrella venía con las puntas de diferentes tamaños, y para Dinorah todo tiene que ser perfecto.… Y es la campeona en estrellas.”
Si el rombo de Comandante con sus ramitas se distingue no es sólo por la precisión de este bordado, sino por la superficie exacta y colorida. “Utilizo hilo de algodón 50 mercerizado, que da ese acabado brillante” –explica-. Por supuesto que hay pocas actividades creativas menos instantáneas que el bordado: este tarda tres horas en armar a golpe de pespunte y punto de pasado, que se trabaja siempre con un mismo movimiento de derecha a izquierda con puntadas verticales. “A veces llegaban y me decían: ¡Esto es para ayer. El Comandante se va de viaje mañana!, y yo me quedaba bordando hasta la madrugada.”
En 1986, la bordadora se jubiló, pero siguió en la casa hilando los grados de Fidel, y luego los de Raúl Castro. Raquel apunta otro dato: los bordados de Dinorah han ido hasta el cosmos. “Sí, bordó toda la ropa de Arnaldo Tamayo (el primer cubano que voló al espacio, el 18 de septiembre de 1980, en la Soyuz 38). Esas banderitas cubanas que vimos en la televisión eran de Dinorah”.
Dinorah vio a Fidel frente a frente solo en una ocasión. Ocurrió en 1995, cuando se le entregó un diploma a los empleados de Palacio que llevaban más de 30 años de trabajo junto al Comandante. “El me dio el diploma, tengo la foto”, sonríe. “Una vez me enfermé y no pude trabajar los grados. Pensé: ‘ni sabe quién yo soy, no importa, otra compañera lo hará por mí’. Una persona me contó que había entrado a una reunión, y oyó cuando él dijo: ‘Esto no me lo bordó Dinorah’. ¡Qué lindo! Él sí lo sabía, él sabe quién es Dinorah, la bordadora”.
El 17 de mayo de 1959 Fidel firmó la Ley de Reforma Agraria en el lugar desde se transmitía Radio Rebelde. Lleva ya el grado de Comandante bordado en su uniforme verde olivo. Foto: Archivo de Granma

(Tomado de La Jornada, México)

¡A comer maní!

Por Aloyma Ravelo

Estudios realizados en los últimos tiempos subrayan que el consumo de maní o cacahuate —como le llaman en otros países— es fenomenal para proteger el organismo de males que se asocian a enfermedades cancerígenas y coronarias.
El investigador Steve Talcott, de la Universidad de Florida, quien ha pasado años estudiando este riquísimo fruto seco, afirma que el maní tiene gran cantidad de antioxidantes y supera con creces a muchas frutas y verduras.
Otras investigaciones recomiendan que si se consume en combinación con ensaladas de vegetales, tiende a potenciar sus valores para la salud. Indican, igualmente, que las personas a dieta para perder peso deben ingerirlo con moderación, pues contiene calorías que podrían afectar los resultados.
Por último, una recomendación: compra aquellos que venden sin sal para quienes padecen de presión alta, aunque lo ideal es adquirir el producto en el mercado y cocinarlo en casa. Este proceder no solo abarata su precio, sino que se dispondrá de mayor cantidad para añadirlo a pudines y dulces en general.
La madre naturaleza nos brinda este alimento tan beneficioso, aprovecha su valor nutritivo y los aportes que puede ofrecer a tu salud. Recuerda que el consumo debe ser moderado para disfrutar al máximo de sus propiedades.
Razones para consumir maní
• Es una fuente alta de proteínas: 30 gramos de maní contienen alrededor de siete gramos de proteína.
• Es de bajo índice glucémico (IG), con pocos hidratos de carbono, los cuales son complejos, y una alta cantidad de fibra. Es digerido y absorbido lentamente en el flujo sanguíneo, al consumirlo no se eleva de manera inmediata la cantidad de azúcar en la sangre, por lo que es una buena opción para las personas diabéticas.
• Contiene arginina, un aminoácido conocido como precursor del óxido nítrico, el cual es importante por ser un potente vasodilatador que ayuda a relajar las paredes de las arterias e inhibe la acumulación de plaquetas, evitando complicaciones cardiovasculares. Por la misma función, evita la acumulación de colesterol en las arterias. Es un alimento que, consumido sin sal, combate la hipertensión.
• Posee grandes cantidades de resveratrol, componente que ayuda a combatir enfermedades cardiovasculares y el colesterol. Además se ha descubierto que esta sustancia también contribuye a inhibir el crecimiento de células cancerígenas.
• Aporta buena cantidad de fibra, beneficioso para controlar los niveles de colesterol, triglicéridos y azúcar en sangre.
• Es una fuente natural de vitamina E, antioxidante muy potente que protege nuestras células de los daños causados por los radicales libres. La vitamina E natural se absorbe mejor que la que viene en comprimidos.
• Contiene ácido fólico, muy valioso para embarazadas o para quienes piensan estarlo pronto, pues evita malformaciones en el sistema nervioso del bebé.
• Contiene minerales como el fósforo, magnesio y calcio, los cuales ayudan a formar huesos fuertes y sanos.

Develada figura en cera de Gabriel García Márquez

Vestido de blanco con ropas que le pertenecieron realmente se develó la figura a tamaño natural en el Museo de Cera de Bayamo. Un saludo a Fidel en su cumpleaños

Texto y foto: Dilbert Reyes Rodríguez

Una figura en cera a tamaño natural del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, fue develada en el Museo de Cera de la ciudad oriental de Bayamo, en la provincia de Granma, como saludo al cumpleaños 88 del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro.

Vestido de blanco con ropas que le pertenecieron realmente y fueron donadas al museo por sus familiares, el Gabo luce reposado en un balance una de sus poses más difundidas, y una mirada que parece desandar los caminos mágicos de sus creaciones literarias.

La develación de la imagen modelada en cera policromada estuvo a cargo de Luz Alquimia Peña, directora de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, y Leander Barrios —el menor de la familia Barrios, padre y dos hijos, autores de todas las esculturas mostradas en la galería—, ambos acompañados por Federico Hernández; miembro del Buró Ejecutivo del Partido en Granma, y Manuel Sobrino, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular.

Con la figura del escritor, editor, guionista y periodista colombiano, creador del realismo mágico en la literatura latinoamericana, suman 15 las esculturas humanas a tamaño natural de personalidades cubanas y universales mostradas por el museo bayamés; entre las que se encuentran, Benny Moré, Bola de Nieve, Compay Segundo, Ernest Hemingway, José Martí, Carlos Manuel de Céspedes, Sindo Garay, Rita Montaner, Polo Montanés, Fabio Di Celmo y Faustino Oramas (El Guayabero).escultura_gabo

Marc Anthony inicia la construcción de un orfanato en ciudad colombiana

Tomado de CubaSí

fd8d766dc2ab1daa92aaf39ff3eeaa94_LEl cantante puertorriqueño Marc Anthony puso hoy la primera piedra de un orfanato para 200 niños y niñas que construirá con apoyo de empresas privadas en la ciudad colombiana de Barranquilla, como parte de una iniciativa llamada “Un hogar de paso”.

“Gracias al apoyo de todos los presentes nuestro sueño de continuar ayudando a los niños desamparados de Latinoamérica y tener la oportunidad de construir nuevos hogares es una realidad”, expresó el artista, que con casco y pala en mano dio inicio a la construcción de esta obra en un terreno de 1,2 hectáreas en Barranquilla, ciudad del Caribe colombiano.

Esta iniciativa es apoyada por la Fundación Maestro Cares, que lideran el artista y su socio Henry Cárdenas, junto con las fundaciones de la fábrica de vidrios Tecnoglass y de la petrolera Pacific Rubiales.

Al acto asistió también la alcaldesa de Barranquilla, Elsa Noguera, quien le expresó al cantante su felicidad por iniciar la construcción del orfanato, que incluirá una escuela primaria para niños desamparados de la costa atlántica colombiana.

“Marc, tu amor por los niños de Barranquilla nos hace bien”, le dijo Noguera al cantante.

El orfanato será inaugurado el 7 de abril del año próximo y llevará el nombre del obispo auxiliar de Barranquilla, Víctor Tamayo, que hoy asistió a la colocación de la piedra fundamental.

Monseñor Tamayo es un prelado que ha liderado por más de 40 años obras sociales en Barranquilla, la cuarta ciudad de Colombia y capital del departamento del Atlántico.

“Este acto es un gran paso para Barranquilla y su visión de tener niños sanos y a futuro, hombres útiles para la sociedad”, destacó el empresario Christian Daes, de Tecnoglass.

Por su parte, el vicepresidente de Asuntos Corporativos de Pacific Rubiales, Federico Restrepo, destacó que al apoyar iniciativas como esta, esa compañía petrolera apuesta por “generar mejores condiciones de vida para nuestros niños y niñas, en especial para ellos que han nacido en condiciones de dificultad”.

“Hoy comienza nuevo capítulo para mi fundación. Continuamos cambiando vidas y construyendo sueños”, escribió en su cuenta de Twitter el cantante.

“Extrañaba el inconformismo cubano, que no es ni parecido al inconformismo porteño”

Tomado de Cubahora

1959854_10152543909215861_8049826206187943624_nLisbet es una mujer cubana como tantas otras: simpática, verborragica, extrovertida y profunda. Ella conversa y se muestra sin reparos y este quizás es el dato más significativo. No dice lo que piensa especulando las respuestas según quien este escuchando sino que vomita sus ideas y reflexiones más allá de todo.
Durante la entrevista van a descubrirla, un poco. Van a pasear por los recuerdos de ella que están asociados a decisiones que tomó, decisiones que la llevaron a salir de Cuba para después volver a su tierra natal, como un proceso casi natural.
Una cubana que no se exilió pero se fue. Una cubana que vivió la panacea de los países capitalistas y un día sin demasiado cuestionamiento interno volvió buscando lo que yo creía que era cubanía pero no. Para Lisbet cubanía es “aceptar”, hacerse un poco cargo de lo que de verdad queremos hacer por fuera, incluso, del deber ser.
Se las presto un ratito. Disfrutenla porque en definitiva es una de las voces que los grandes medios no quieren escuchar o que cuando la escuchan la distorcionan. Sepan también que habla por ella misma, siente la necesidad de aclarar que sus respuestas son personales, de nadie más. No intenta representar ni siquiera a sus vecinos, a quienes ama y con quienes coincide en algunas cosas y en otras muchas, no. Aunque este rasgo no le impide ni a Lisbet ni a los otros relacionarse entre sí. Esta es su mirada.
¿Cuándo decidiste irte de Cuba por primera vez y por qué?
Fue en 1998 y no fue algo que decidí, se dio el viaje a España por una cuestión laboral y por supuesto, la curiosidad visceral del cubano por salir al mundo exterior.
¿Qué encontraste en España?
Poesía (el trabajo tenía que ver con libros y poetas), gente buena, bares… ahhh!! y la posibilidad de comprar el primer televisor en colores para la sala de mi madre.
Y ¿qué pasó? ¿Por qué volviste a Cuba?
– Risas – Compré el televisor ¿no? Bueno, tenía que ponerlo en la sala.
Pusiste el televisor en la sala y algunos años después te enamoraste de un argentino y te volviste a ir ¿no? Llegasta a Argentina ¿y? ¿Qué pasó?
La cronología de los hechos fue así: me siento enamorada, llego a Argentina. Me pasó de todo. Pero mucho menos de lo que esperaba. La mejor parte es que conocí a muy buenos argentinos. Y eso es lo único que extraño de allá, a mis AMIGOS, además del dulce de leche.
¿Como era tu vida en Argentina?
Buena, pero no suficiente. Nunca se tiene bastante en Bs As. Mucho trabajo (afortunadamente) y poco sueño (desgraciadamente). Demasiado de todo lo que debía ser dosificado: movimiento, premura, preocupación (hasta por lo que ya conseguiste porque ahí llega la parte de mantenerlo) y lo más agotador de todo fue volver a nacer con 30 años. Uno tiene que volver a aprender a comer, a hablar, a vestirse, a caminar. Se nace de nuevo cuando uno deja su tierra. Realmente se nace de nuevo.
¿Qué cosas extrañabas de Cuba?
– risas – A Cuba entera. A mi madre, al recuerdo de mi padre, a mi barrio. Mis amigos; mis enemigos; el portal de mi casa (Bs As es la ciudad sin portales); las mecedoras; el arroz con frijoles; el malecón; mi cama; el olor a viejo de todas las cosas; el inconformismo cubano, que no es ni parecido al inconformismo porteño; el dominó en la calle; a los niños mataperreando y metidos en mi casa jodiendo; que me tocaran la puerta para pedirme un poquito de aceite; tocar la puerta yo de al lado para pedir un poco de sal,; no tener presión para pagar la luz, el gas o la casa porque si no lo pagas de todas maneras no te cortan el servicio ni te echan a la calle; no tener apuro para nada; caminar de madrugada la distancia entre la Ceguera* y Tropicana*; de regreso de la casa de Ilonka – una de las mejores amigas de lis -, medio borracha, medio cansada, medio loca.
No haber estado en los últimos momentos de vida de un par de queridos amigos. La preocupación por… por… por…ah!, por lo que vamos a comer esta noche; los fines de año en mi cuadra quemando un muñeco, besando a todos a la misma vez, dando la vuelta de la manzana con una valija que te garantiza el viaje (solo que yo quería devolver la valija, o pasársela a otro); el mar; la libertad.
¿Todo eso extrañabas?
Si sigo pensando seguramente haya más…
Tenés un hijo que nació en Cuba y te lo llevaste cuando fuiste para Argentina ¿Cómo fue para vos sacarlo de su país y criarlo en otro?
Vivir la vida de otro.
¿Por eso volviste?
Volví por lo que te dije que extrañaba de mi Cuba. Ninguna de esas cosas, o miserias según quien las vea, se encuentran en otro lado.
¿Afectó a tu hijo el cambio?
El niño tenía 5 años cuando nos fuimos y tenía 10 cuando volvimos. Quiero pensar que ni un poquito, hasta ahora. Y si el hecho de que mi hijo me diga: “qué buena es mi vida”, sirve para responder esto, pues no, no afectó a mi hijo el cambio. Por otro lado, es mi hijo. Tiene mis genes y ahí los veo.
El hecho de haber conocido y vivido en otros países ¿cambió en algo tu mirada sobre Cuba?
¡Claro que sí! La cambió TOTALMENTE. Yo me fui de Cuba resentida con Cuba, como la mayoría de los cubanos cuando estamos dentro, y francamente no sabía que se podía querer tanto a algo que no haya salido de uno, sino todo lo contrario, hasta que me fui.
¿Ves alguna diferencia desde que Fidel se retiró?
Ehh??!!! Pero… FIDEL SE RETIRÓ??????!!!!!
¿Cómo es tu vida y la de tu hijo ahora?.
La mía: trabajo de 8 am a 5 pm por 600 pesos cubanos, veintitantos dólares que no alcanzan para nada (soy una privilegiada, muchos ganan menos) cuando no duermo por las noches es porque soy bastante noctámbula y juego scrabble de madrugada, leo, o veo series, o… vivo. Cuando duermo… duermo bien y mucho. Los fines de semana y algunos laborables ayudo a una amiga en su restaurant pues eso es realmente lo que me ayuda a vivir sin mayores preocupaciones, salgo con mi amiga Riandra al cine, al veterinario, a la panadería, al malecón, me río mucho con ella, me río mucho casi siempre. Juego dominó con los viejos del callejón, trato de practicar el maravilloso arte de llevarme bien con la gente, de conocer y saludar a todos, de ayudar al que pueda, de caminar por el Marianao decadente que es mi barrio y eso me carga las pilas de una manera indescriptible. Salgo con mis otros amigos, tomo ron, discuto de política (obviamente) y muchas veces no hago absolutamente nada. Y no pasa nada. Y si, dentro de todo eso también hay amor, sexo y besitos, pero eso es parte de lo que no voy a comentar.
La de mi hijo: Toca guitarra, juega ajedrez, lee, saca 100 en todas las materias sin estudiar. Tiene muchísimos amigos a pesar de su carácter medio hosco y bastante aporteñado (inevitable) así que doble mérito si a pesar de eso lo buscan constantemente y vive rodeado de chicos. Su play station (que me la traje de Argentina) a veces tiene telarañas, en la computadora sólo juega un estúpido juego de pokemones, casi siempre tengo que obligarlo a bañarse pero es justamente en esos momentos cuando me habla de los placeres de su vida (mi baño no tiene puerta, sino una cortina que permite fácil comunicación con el cuarto). Se duerme en cuanto pone la cabeza en la almohada porque termina agotado de juegos y 5 segundos antes de cerrar los ojos me dice, invariablemente, que me quiere.
¿Extrañas Argentina?
¿Debo decir la verdad?
Y si… preferentemente.
Mira, de Argentina no extraño nada, en serio, sólo a la gente (risas). Pero extrañar extrañar, eso que te mata de nostalgia, nada. Tengo que pensar mucho para encontrar algo, me pasa algo raro: a pesar del tiempo que pasé allá me parece que no fue tanto, no siento marcas ¿entiendes? A no ser las que me ayudan a ACEPTAR, lo bueno y lo de mierda que tenemos acá que es muuuucho ¿Entiendes? Mira, extraño a mis amigas, a las chicas, la joda en la oficina, a Andrea, no sé … esas cosas, quizá un poco el mate con una amiga y te juro que tengo 2 kilos de yerba que me regaló un muchacho que vino para aca y no lo he abierto por nostalgia, eso si que me haría mal, creo. Si me exprimo un poco: el cine con Rodry los domingos, me gusta el cine y el de acá … no es de lo que más me gusta, aún así voy bastante con una amiga. Extraño las cervezas en la azotea de otra amiga mia los domingos, las comidas con Silvi y Glory (no por la comida sino por ellas), los desayunos con Roberto, los panchos en la costanera. Pero como ves, son cosas ligeras, hasta tontas, no tienen que ver con lo que comía sino con quién, los momentos. No extraño la carne de res (el sueño de los cubanos de dentro), no extraño “aquella” libertad. Y no es crítica ni malagradecimiento, Argentina me dio cosas enormes: me dio amigos para siempre y me dio certezas….