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Antonio Guerrero felicita al pueblo cubano por el 26 de julio

A nuestro querido pueblo

Hace 60 años un grupo de dignos y valerosos cubanos, dirigidos por Fidel, desafiaron al poderoso ejercito batistiano asaltando al cuartel Moncada de Santiago de Cuba y al cuartel de Bayamo.

Su objetivo era liberar a nuestro pueblo de la más cruenta dictadura de nuestra historia, lo cual solo podía hacerse con las armas en la mano.

Ellos no querían dejar morir a nuestro Apóstol, José Martí, en el centenario de su natalicio.

Aquella heroica acción fue la llama de la Victoria del Ejército Rebelde el 1 de enero.

El triunfo revolucionario trajo la plena independencia a nuestro suelo e hicieron realidad los sueños de todos los hombres y mujeres que entregaron sus vidas por ella, a lo largo de nuestra rica historia de lucha.

Este 26 de Julio ratifiquemos a Fidel y a Raúl que jamás dejaremos de serles fieles y que defenderemos las conquistas de la Revolución al precio que sea necesario.

Este 26 de Julio hagamos todos el compromiso de cumplir con disciplina y consciencia nuestro deber, y de enfrentar hasta erradicar todas aquellas manifestaciones que tanto daño han venido haciendo y hacen a la justa obra socialista construida con tanto sacrificio y heroísmo por nuestro pueblo.

! Gloria eterna a los Héroes del Moncada!

En la injusta prisión también celebraremos con ustedes el glorioso 26 de Julio.

Un saludo muy especial al querido pueblo santiaguero.

Cinco abrazos fuertes.

!Venceremos!

Absuelto por la historia

LUIS BÁEZ

No he olvidado cuando el 23 de enero de 1959 se celebró en La Habana la “Operación Verdad” con motivo de la campaña internacional contra los fusilamientos; en ese momento se dieron cita en la capital cientos de representantes de los medios de comunicación y, en esa ocasión, un periodista mexicano me comentó:

“Me quedé pasmado con el modo de hablar de Fidel Castro. Con él, hizo su aparición un hombre honesto.”

A Fidel nadie le inculcó sus ideas políticas; llegó a ellas como resultado de sus meditaciones, reflexiones, observación de la realidad, y el análisis de lo que otros muchos hicieron y pensaron.

Durante años he buscado las valoraciones emitidas sobre Fidel por destacadas personalidades internacionales y nacionales de la política, el arte, la educación, la medicina, el deporte y otras.

Muchas de estas consideraciones las he recogido de diversas entrevistas que he realizado a lo largo del proceso revolucionario. Otras las he descubierto en memorias, discursos y en diferentes trabajos periodísticos. Con ellas, más de 400, he preparado una edición especial de un libro que saldrá a la luz pública próximamente. Varias de esas opiniones aparecen ahora en este Suplemento Especial de Granma.

Fidel es una de las figuras de esta época. Su nombre se repite con admiración en todos los continentes y en todos los idiomas.

Querido por su pueblo y respetado por sus enemigos. Es una bandera y un símbolo de la humanidad.

El legendario guerrero de la Sierra Maestra se ha sembrado en el corazón de los humildes. Se ha insertado en la historia. Ya está absuelto por la historia.

El Santiaguero

Por: Dra. Olga Portuondo Zúñiga
MSc. Arq. Omar López Rodríguez

Un santiaguero es ante todo cubano; se sabe que, hasta los comienzos del siglo XX, a Santiago se le llamaba Cuba, todavía algunos viejos le dicen de esa manera, entonces un santiaguero es doblemente cubano. Las cualidades que singularizan a grupos de individuos respecto a otros, aún dentro de igual nación, significan diversidad y riqueza en esa personalidad colectiva. El carácter de cualquier hombre será más suyo, cuando esté imbuido de las propiedades correspondientes al colectivo de la familia, la colectividad y la región de pertenencia; sin contradecir en absoluto la aceptación de lo universal.

Para mejor definir al santiaguero, es preciso que se conozca un poco su historia; y es que la ciudad, desde que se fundó, no ha dejado de mirar hacia un Caribe que aquí muestra su impronta. Si el visitante es observador, se percata, de inmediato, cómo Santiago se halla rodeado de imponentes alturas. Las montañas dominan el paisaje, y están presentes en la necesidad espiritual y en la nostalgia de sus habitantes; la ciudad misma se levanta sobre terreno ondulado y terrazas que, casi siempre, sorprende al caminante. Tal vez por esto, el santiaguero tiene una manera peculiar de andar, nada distante de la acción que da comienzo al baile, y cuando por las calles arrolla en la conga, marcha marcando el compás.

Como desde que nace se habitúa a los temblores de tierra, su subconsciente se prepara para lo imprevisto y continúa en sus costumbres luego de cada sacudida telúrica. Si a este peligro se añade el de los ciclones, más las amenazas y agresiones bélicas de que ha sido objeto desde que surgió, es lógico que el santiaguero acoja lo extraordinario como cotidiano; de aquí en adelante hay un solo paso para que la imaginación colectiva despliegue su inspiración y argumente muchos avatares de la ardua vida de la comunidad como una eterna y fabulosa epopeya.

Las causas de las lucubraciones míticas y legendarias no hay que justificarlas únicamente por las circunstancias de su naturaleza y de su historia; en todo caso, recordemos la fuerte, original y prolongada presencia aborigen y africana en el mestizaje de sus habitantes, unámosla a la imaginación popular hispana, y comprenderemos, pues, los mecanismos de un pensamiento liberado de la estricta racionalidad.

El tipo santiaguero por antonomasia es el del mulato, en correspondencia con el proceso de hibridación sistematizado desde el siglo XVI. Éste es también un resultado cultural criollo: una básica presencia hispana ennoblecida por aruacos y congos, y por todos aquellos europeos, africanos y asiáticos que transitaron por ese alucinante mar mediterráneo que es el Caribe, para instalarse en el sudoriente de la Mayor de las Antillas.

El santiaguero es reconocido por su gentileza y su buen trato. Durante varios siglos, Santiago desempeñó la capitalidad de la región oriental, allí donde la identidad de lo cubano tiene su más depurado asiento cultural, raíces hincadas en lo profundo de la vida rural, de la montaña. También es expansivo y comunicador, vive hacia el exterior, cómo no hacerlo con la calidez de su clima y lo explosivo de su paisaje.

Disfrutan sus moradores de un legítimo orgullo por la intensidad de su devenir y por su relevante desempeño en la historia de la formación nacional. Su acervo civilizador ha fomentado su participación en el progreso del archipiélago cubano a favor de las causas populares. No por casualidad, el individuo que mejor lo encarna es Antonio Maceo y Grajales.

Si el santiaguero es alegre, gusta del ron, goza a plenitud de la apoteosis de sus carnavales, en nada desdice de los atributos anteriores. Su sensibilidad para la música le ha permitido contar con excelentes y connotados compositores e intérpretes. El son, la guaracha y el bolero hoy recorren el mundo para placer de todos, como legado criollo a la armonía universal. Cualquiera que sea el color de su piel, no hay santiaguero que pueda resistir el movimiento de los pies cuando suenan los cueros y la corneta china. Y como lleva el ritmo en sus entrañas, su forma de hablar y gesticular posee la virtud de la melodía.

Francos y abiertos, acogerían al amigo con la hospitalidad propia de estas tierras caribeñas; fieros y rebeldes serán por tradición, cuando se trata de defender su idiosincrasia. Así somos nosotros, los santiagueros.

Eduardo Roca ‘Choco’, santiaguero de pura cepa

Angela Santiesteban Blanco
Foto: Francisco Hechavarría

Tarde de lujo en la Galería Arte Soy de aquí. Artistas de la talla de Nelson Domínguez y Choco, estuvieron presentes en la inauguración y apertura, patentizando la unión indestructible de artistas y pueblo por la cultura.

”Yo soy santiaguero, me habían dicho tantas cosas de cómo había quedado Santiago tras el paso del huracán Sandy, que cuando llegué a mi terruño y comencé a ver lo bello que está el territorio, me dije, el verdadero ciclón son los santiagueros que han levantado una ciudad más linda.
“Con la apertura de la Galería, esta urbe recibe un profundo reconocimiento de sus hijos, los que laboraron en tiempo récord para de esta forma sumarla a un sin número de obras que se ejecutan, uniéndose también el homenaje de la cultura cubana al 60 Aniversario del asalto al cuartel Moncada, con esta exposición que recoge obras de una representación de artistas de todo el país.

”Si no hubiera habido un Moncada, un yate Granma, una Sierra Maestra, sería imposible materializar y hacer realidad un lugar como este, donde los artistas plásticos pueden socializar sus creaciones y de igual manera toda la obra de la Revolución; por eso tenemos que trabajar más y ser más rigurosos en el quehacer diario para estar a la altura de los héroes y mártires de la Patria.

”Quiero significar que tuve el alto honor de conversar con el primer secretario del Partido, Lázaro Expósito, -un gran hombre- quien tomó la iniciativa junto a otros dirigentes, trabajadores y pueblo, porque todos son protagonistas de esta historia, y convirtieron lo que otrora fue un cuartel de caballería, en esta majestuosa Galería, que estoy seguro será un lugar para el esparcimiento cultural, la poesía y el buen gusto por lo estético.
“Al ver este salón me da envidia y pienso trabajar para en un futuro no muy lejano traer una muestra de mi arte a este lugar para el disfrute de mis coterráneos.

“Desde este momento estoy comprometido con la dirección del Partido y con los santiagueros de llenar este salón con obras de mi autoría para este pueblo de Santiago de Cuba, que es mi tierra natal.

Algo que usted debe saber sobre el sueño

De forma no conocida aún por la ciencia, el sueño restablece tanto los niveles normales de actividad como el equilibrio entre las diferentes partes del sistema nervioso central.

El acto de dormir es fundamental para el organismo, y es también esencial para la conservación de la energía, y, en general, para que podamos ser capaces de tener un grado satisfactorio de vigilancia y atención durante el día.

Por ello, la falta o una calidad pobre del acto mismo de dormir puede provocar en los seres humanos: falta de concentración, somnolencia diurna, cansancio, accidentes de tránsito y laborales, irritabilidad, mala memoria y desorientación.

Las necesidades de sueño varían, y en los adultos sanos van desde tan sólo cuatro hasta nueve horas diarias; por lo regular hay grandes diferencias individuales en la duración y profundidad del sueño, a causa de factores genéticos, grado de actividad física, entre otros.