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Realizarán en Nueva York sesión sobre antiterroristas cubanos

Un panel sobre el caso de los cinco antiterroristas cubanos arrestados y condenados a largas penas de prisión en Estados Unidos fue convocado en la ciudad de Nueva York para el próximo mes de junio, informó hoy un comunicado.

El evento está incluido dentro de las actividades del Foro de Izquierda (Left Forum) que se celebrará los días 7 y 8, al cual se prevé la asistencia de miles de personas, destacó el estadounidense Comité Nacional para Liberar a los Cinco.

Según el grupo solidario, la invitación se extendió en la ciudad neoyorquina a todos los simpatizantes de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero, Fernando González y René González, conocidos a nivel mundial como Los Cinco.

El prestigioso abogado Martin Garbus, integrante del equipo legal de estos luchadores; Stephen Kimber, profesor de la University of Kings College; Peter Roman, profesor en Hostos Community College; Keith Bolender, profesor en la Universidad de Toronto, y Gloria La Riva, coordinadora del Comité, figuran entre los panelistas.

Precisó la nota que junto al pedido por la devolución a su país de Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González, aún presos en cárceles federales, se examinará la política hostil de bloqueo que por más de medio siglo han mantenido sucesivas administraciones norteamericana contra la isla caribeña.

El caso de Los Cinco es un “predominante ejemplo de la intransigencia de Estados Unidos”, enfatizó el Comité.

Recordó el texto que el 12 de septiembre se cumplirán 15 años de la detención de estos hombres, cuyo única misión dentro de territorio norteamericano fue monitorear los planes de organizaciones violentas de origen cubano dedicadas a financiar desde Florida actos terroristas contra la nación antillana. En recientes declaraciones a PL, La Riva dijo que con la presencia de René González en Cuba, el movimiento de solidaridad debe incrementarse aún más en Estados Unidos para lograr el retorno definitivo de los Cinco a su patria.
Prensa Latina

González renunció a la ciudadanía estadounidense como condición impuesta por una jueza del Distrito Sur de Florida para modificarle las condiciones de la libertad supervisada que cumplía aquí tras salir de la cárcel al término de su condena en octubre de 2011.

Left Forum es una conferencia anual que reúne en Nueva York a un amplio espectro de intelectuales de izquierda y progresistas, activistas, académicos, organizaciones y público en general con la intención debatir y compartir ideas acerca de la actual coyuntura mundial.

Demanda a la Iglesia Católica victima de la operación Pedro Pan

En la década de los 60 la iglesia norteamericana sacó de la Isla a miles de niños bajo la falsa amenaza de que iban a ser enviados a la URSS. Un norteamericano procedente de la Operación Peter Pan demanda a la Iglesia Católica por haberlo sacado de Cuba para llevarlo a un campamento de Florida donde los sacerdotes maltrataron y abusaron de él.

Javier Rodríguez
Prensa Latina

La demanda presentada por Robert Rodríguez ante un juez de Miami, sin ser la primera de su tipo y posiblemente tampoco la última, actualizó nuevamente la historia de una de las más detestadas maniobras de Estados Unidos contra Cuba.El reclamo legal de este demandante de 55 años de edad, de origen cubano, fué dirigido contra la arquidiócesis católica de la ciudad floridana, responsable de la custodia de miles de niños sacados de Cuba durante la llamada Operación Peter Pan, en la década de los 60.Una campaña de los adversarios de la entonces naciente revolución, originada en Estados Unidos y con el apoyo de la iglesia católica, difundió la falsa especie del propósito gubernamental de privar a los padres de la patria potestad sobre sus hijos.Se llegó a hacer circular un supuesto decreto del gobierno cubano contentivo de dicha inexistente medida atemorizando a un número de padres y haciéndoles creer que sus pequeños, arrancados del seno familiar, serían enviados a la Unión Soviética.

Tal como estaba planificado, comenzó a funcionar un puente aéreo entre La Habana y Miami bajo el control directo de las autoridades religiosas de las dos ciudades para el traslado de los niños, muchos de los cuales nunca volvieron a ver a sus padres.

Años después, mientras se consolidaba en la nación antillana el proceso revolucionario, comenzaron a conocerse las tristes historias de muchos de aquellos pequeños desarraigados que crecieron lejos de su patria y fueron objeto de los mayores abusos.

El demandante Rodríguez acaba de relatar que, durante los cinco años que estuvo bajo la “protección” de organizaciones y sacerdotes vinculados a la arquidiócesis de Miami fue víctima, junto a otros niños, de continuos abusos sexuales y emocionales.

Sacerdotes, supervisores y tutores, vinculados a la organizaciòn “Caridades Católicas”, planteó, lo maltrataron y abusaron sexualmente de él en los distintos campamentos donde lo tuvieron, al igual que de otros infantes llevados allí.

El atropello sexual era realizado por los propios sacerdotes y supervisores e incluso por jovenes mayores presentes en los centros donde se concentraba a los niños, de acuerdo al alegato de Rodríguez.

Su abogado fijó la responsabilidad de la dirección católica a la que se exige ahora una retribución y la cual, desde el año 2002, según se señaló, recibió decenas de acusaciones del mismo tipo e debió hacer arreglos extrajudiciales por 20 millones de dólares.

El escándalo es uno más en la impactante historia de la operación Peter Pan, maquiavélico plan que causó daños irreparables a numerosas familias cubanas a nombre del “paraíso democrático” al cual fueron trasladados por la fuerza quienes apenas comenzaban a vivir.

Al otro lado del “charco”

Angela Santiesteban Blanco

En la Cuba antes del 59, la mayoría conocemos, -unos lo vivieron y otros lo conocen a través de la historia- que solo era posible la vida para ricos y burgueses, pululaba la pobreza, el analfabetismo, la insalubridad, los barrios marginales, y prostíbulos, por solo mencionar algunos males de aquella época.
También se sabe que para liberarla del oprobio y la ignominia fueron vilmente asesinados más de 20 mil cubanos por sicarios de los gobiernos de turnos, para conquistar la libertad de la que hoy disfrutamos.
En aquellos primeros años de Revolución hubo una oleada e salidas del país, pero, ¿quiénes fueron los que corrieron al norte?, los burgueses, “siquitrillados” y seudo-revolucionarios.
A partir de los 80 vino otra etapa de la emigración cubana al país de las maravillas, esta vez la inmensa mayoría de los emigrantes se fueron por razones económicas, y muchos de ellos siguen nuestro proceso con admiración, porque a pesar de las limitaciones los cubanos seguimos construyendo el futuro con alegría, la que nadie ha podido por la restricciones impuestas por los “amigos” del norte.
La mayoría de estas personas cuando regresan a Cuba, país donde nacieron, lo hacen con el ansia de volver a la “tierra”, según lo expresan, el encuentro familiar, las amistades, y los recuerdos que un día dejaron atrás, pero con el convencimiento de que pueden transitar por las calles tranquilamente, sin la incertidumbre de que los pueden asaltar o quizás desaparecer como ocurre en ocasiones en el país que escogieron para vivir.
Ellos al dialogar con personas cercanos y amigos sobre la vida al otro lado del “charco”, o quizás con el mote de el “yuma”; la repuesta llega cargada de pesar, en ocasiones de dolor por la separación familiar y el “gorrión” por este lugar que es único en el mundo por su calor humano, su clima, su solidaridad y su gente; demás de ser un sistema que a pesar del bloqueo y las condiciones económicas existentes, lo que importa es el ser humano sin importar cuánto cuesta su bienes o salud.
Una vez escuché decir a una persona que conozco: “aquello no es el `yuma´ como ustedes dicen, aquello es la llama viva, ustedes han oído aquí que a un joven de 23 años le duela la espalda de trabajar, pues a mí me duele la espalda y la vida.
“Allí el que no trabaja, se muere de hambre, si no tienes dinero para pagar la renta de la vivienda por ejemplo, eso no es problema del dueño, te sacan para la calle, una operación de apendicitis bien, bien te puede salir en 2000 dólares, es verdad que hay de todo, pero no es para todos, aquí por lo menos lo poco que tienen se reparte equitativamente, tengan o no tengan dinero”.
Por lo general la mayoría de lo emigrados alertan sobre los males del capitalismo, y parafraseando a José Martí, viven en el monstruo y le conocen sus entrañas.

Santiago es mucho más que una ilusión

JOSE ANGEL ALVAREZ CRUZ

No es cosa de cercanía, ni chovinismo barato, ¿regionalismo?, tal vez, quien sabe si también hasta un poco de cariño se incluye en esa mezcla de intenciones que pasa por mi mente, cuando me toca la difícil empresa de escribir sobre Santiago.Mostrarla tal cual es, solo es lo más difícil que me ha tocado en 11 años de quehacer periodístico. Practicar la llevada y traída imparcialidad y ajustarme a los hechos, olvidando su estirpe de Ciudad Héroe, es una tarea poco menos que imposible.
Pero lo intento y hasta me sorprendo cuando logro eso que prometí en el perfil de este blog, y que no es más mostrar los matices de un lugar que no tiene similar, porque atesora anécdotas únicas que el tiempo se robó para no devolverlas jamás.
Solo en letras eternamente suspendidas puedes convocar esas historias que no se repetirán, contarlas a tu modo sin reescribir los hechos, pero dotándolos del análisis necesario en el contexto que aconteció y la valoración personal.
Pero Santiago es ideal, nos da mucho margen para llenar una cuartilla, dice mucho su existencia, la autenticidad de su gente, su desbordante cultura y ese no se qué patriótico que se mete en la piel y explota ante la más sencilla amenaza.
Alguien me dijo que Santiago de Cuba era una ilusión que casi fructificaba cuando el inmisericorde huracán Sandy se ensañó con esta parte del país, la depresión de entonces, por tanta destrucción, me hizo permanecer callado.
No he vuelto a ver a mi amigo Didier, el no vive en esta Isla divina, pero le he mandado fotos sobre lo que hoy hemos recuperado y le he comentado algunos proyectos que se han hecho públicos, en mi afán de explicarle que la ciudad volverá a ser como era e incluso mas atractiva.
Se trata simplemente de que Santiago es mucho más que una ilusión, porque tiene cimientos construidos a base de sacrificios, sudor y deseos, porque su gente no desmaya y siempre mete el pecho, ha sido así por años y pinta a que así seguirá.
Nada, que trataremos de seguir con esta empresa mientras les parezca interesante o entretenida, útil o informativa, en fin, a ustedes, les dejo el término adecuado.

Los “errores” de Fidel y de mi generación

Hace poco un joven me contó entusiasmado, como quien hace un gran descubrimiento, que un coetáneo le invitó a ver una película que “lo tiene todo” sobre los inicios de la Revolución.

Luego de nombrar, como prueba de lo abarcador del filme, la presencia en su argumento de personajes como Haydée Santamaría, el Che, Raúl, Vilma, y otros consagrados del proceso emancipador de finales de los ´50, resumió con una frase el contenido del largometraje: “muestra los errores de Fidel”. Y para avalar la calidad aseguró que la película fue realizada en el extranjero.

Estaba deslumbrado por encontrar un producto diferente de lo que cuenta la televisión, la radio o las publicaciones impresas y le confirió por eso -y por sus escasos conocimientos de historia y de la actualidad internacional- el beneficio de la credibilidad.

No es el filme lo que interesa, en el mundo de los medios de difusión internacionales, todos los caminos llevan a Cuba, el país que supuestamente se cae a pedazos en una crisis económica surgida de la incapacidad del estado socialista y de los dirigentes castristas para sostener una economía eficiente. El cine, la música, el teatro, el humor, todo sirve para que la gente de allá aprenda la realidad que construye el cuarto poder, y para que los de aquí -mientras menos informados mejor- alimenten su peligrosa ingenuidad.

Lo pero, lo relevante es que son muchos los jóvenes que viven en una especie de limbo tecnológico y reducen su actividad intelectual a consumir pasivamente telenovelas, películas, musicales, espectáculos, series y cuanto pueda verse en el DVD y en la computadora. Son los chicos que cada día ven menos televisión, que denuestan los periódicos aunque nunca hayan dedicado cinco minutos a leerlos, y pasan el día y la noche aprendiendo una cultura de la frivolidad que los ayuda a entender menos lo que ocurre a su alrededor.

Vivimos en un país que -a pesar de sus más de 50 años de socialismo- sigue aprendiendo a caminar en un sendero propio, y que ha aprendido lo que ya sabe a costa de tropezar muchas veces. Cuba es económicamente pobre, y esta condición es casi tan vieja como su historia; así la hicieron los más de 400 años de expoliación española y norteamericana. La Revolución transformó radicalmente el carácter de la economía nacional, pero no ha podido resolver los problemas, apenas los ha encauzado por el camino de la soberanía, donde no caben los pactos desiguales.

Pero es muy cierto que ha habido incapacidad y un bloqueo interno dado por el burocratismo, la excesiva centralización y el miedo a la pequeña propiedad privada. Reconocerlo no nos hace menos revolucionarios, ayuda a entender la necesidad de impulsar cambios para la actualización y demuestra que somos conscientes de la amenaza que constituyen los errores y deformaciones estructurales.

Sin embargo, el bloqueo externo, la hostilidad de Estados Unidos y de un grupo de naciones poderosas hacia el modelo cubano, no es un cuento, existe y dificulta más que cualquier otro factor, el desarrollo de este país. Pero los que trabajamos en los medios de aquí, aunque lo digamos bien y constantemente expongamos pruebas de lo nefasto que resulta el mal llamado embargo, caemos siempre en el discurso “cansón” y en la difusión de materiales televisivos, radiales y escritos aburridos, que no gustan a los adeptos de la onírica y reconfortante realidad de los productos hechos para no pensar.

Pongamos los pies en la tierra: muchos creen que es posible hacerse millonario de un día para otro y que todo el mundo vive bien en el capitalismo, tal como muestran las telenovelas. Hay quienes no saben que películas como la muestra “los errores de Fidel” solo persiguen destruir el sentimiento por los héroes propios, los que son capaces de inspirar y movilizar a las masas en la defensa de lo nacional.

Es así como funciona una compleja maquinaria que, desde la economía, la política y la comunicación masiva, intenta consolidar la imagen de una sociedad decadente, donde cada día hay más activistas sociales en contra de un gobierno dictatorial. La última vez que algo así les salió bien, Libia quedó destruida por una guerra que en año y medio dejó al menos 70 000 muertos, muchos sepultados bajo las 40 000 bombas lanzadas por la OTAN -que de paso, destruyó la infraestructura del país.

Algo hay debe hacerse porque ya no estamos para jugar a los indios que se ponen al lado de los cowboys, en el siglo XXI, cuando se trata de Cuba, pecar de ingenuos es un suicidio y no entenderlo podría ser uno de los grandes errores de mi generación.