Archivo de la categoría: Fidel Castro

Los cubanos amamos la “tiranía” de FIDEL

Angela Santiesteban Blanco

mAyer leí en la red un irrespetuoso mensaje de Donald Trump, refiriéndose a la muerte de NUESTRO FIDEL, sí y lo pongo con letra mayúscula con toda intensión, porque así de grande lo sentimos y lo queremos, porque somos fidelistas y revolucionarios.
Como decimos los cubanos, ayer no le di taller a tantas calumnias y mentiras. Aún estaba choqueada por la noticia, consternada y triste por su partida. Entré hoy a la red de redes y en el sitio de Cubadebate, hay un trabajo de Julio Alejandro Gómez Pereda, que con toda la razón que le asiste le contesta al futuro presidente de los Estados Unidos.
Meditando un poco sobre el tema, creo que también debo referirme a la infamia que escribió el loco de Trump, que diga el presidente del norte revuelto y brutal a partir del 20 de enero.
Ese personaje en uno de sus párrafos señala: Fidel es un “brutal dictador”, que dejó un legado “de escuadrones de fusilamiento, robo, sufrimiento inimaginable, pobreza y la negación de los derechos humanos fundamentales”.
En otra parte apunta que su “gobierno hará todo lo posible porque el pueblo cubano pueda finalmente iniciar su viaje hacia la prosperidad y la libertad”.
Permítame carcajearme, y decirle que si así es una dictadura, los cubanos decidimos por voluntad propia vivir bajo el “yugo” de la dictadura de los CATROS, -como suelen decir los enemigos de la Revolución cubana- y la defenderemos al precio que sea necesario porque esta Revolución que comenzó en el Moncada, el 30 de Noviembre, la lucha clandestina, el yate Granma y la Sierra Maestra, llegó para quedarse,
Ahora, quiero preguntarle al títere de la mafia cubano-americana, – y lo tuteo porque no merece el más mínimo respeto- ¿Tú crees que sí fuera verdad lo que dices, tantas personas no solo en Cuba, sino en mundo lo siguieron y hoy lloran su irreparable pérdida?
No hace falta que me conteste, yo le diré por qué preferimos la “dictadura” de la que habla y grábeselo en su mente, en primer lugar, los cubanos escogimos nuestro destino y como muchas veces dijo Fidel, preferimos hundirnos en el mar, antes que dejar de ser libres.
Nuestro gigante de verde olivo, faro y guía de la Revolución, sigue entre nosotros porque lo seguiremos creyendo vivo, porque sus ideas seguirán creciendo, porque en cada tarea estará presente, porque en cada niño, joven, hombre y mujer florecerá su pensamiento, porque nos enseño a hacer el bien, nos enseño a ser solidarios, nos enseño a compartir lo poco que tenemos.
Porque nos enseño a preocuparnos siempre por los pobres de la tierra, por los que no tienen voz, por los que hoy sufren hambre y miseria, por los que no tienen derecho a la salud, al estudio, a la cultura y al deporte, porque nos inculcó que las ideas no mueren.
Además, gracias a Fidel y a la Revolución que tú denigras, los habitantes de esta tierra pueden caminar libremente por cualquier lugar sin temor, los niños juegan en los parque sin que los padre sientan pánico de sufrir un secuestro, porque no existe diferencia de clases ni color, por tanto los negros no temen a ser asesinados o ser ametrallado por un policía en plena calle, aquí ese cuerpo armado defiende los derechos del pueblo.
Como es sabido, los cubanos disfrutamos de todos los derechos que pueda tener un ser humano, salud, educación, deporte y cultura gratis. También, tenemos participación activa en cargos del Estado y el Gobierno, sin la necesidad de hacer millonarias campañas electorales, aquí el pueblo es quien elige a sus representantes en un acto de total democracia.
Y que decirle de los derechos de la mujer, los niños y las niñas, quién mejor que nosotros para afirmar que Fidel emancipó a las mujeres, quien mejor que nosotros para decir que los pequeños y pequeñas disfrutan de sus derechos, lo que ha sido reconocido por la UNICEF y la Convención de los Derechos de los niñas y las Niñas.
Trump, te hago otra pregunta ¿tú conoces la historia de Cuba y a nuestro mil veces invicto Comandante en Jefe Fidel Castro?
Seguro que NO, pero yo se lo digo, Fidel es el mejor hombre del mundo, el mejor Presidente que pueda tener un país, el mejor estadista. Digno, honesto, sincero, siempre al lado se su pueblo y de las causas justas, previsor, con una inteligencia insuperable, en fin un hombre fuera de serie.
Además, quiero que sepa que si me pongo a decirle quien es Fidel Castro, porque siempre hablaré de él en presente, necesitaría mucho tiempo, entonces si quiere saber más de este gran ser humano que entregó su vida entera a luchar por el bien no solo de los cubanos sino de la humanidad, estudie su obra y hable con los cubanos que no olvidan su historia patria.
Resumiendo, si Fidel es un dictador y en Cuba existe una dictadura, nosotros decidimos seguir apostando por ella, por lo que repito una vez más ¡Viva Fidel! ¡Viva la Revolución cubana! Seguiremos sus ideales y las banderas que enarboló la mantendremos bien en alto, porque hombres como él no vuelven a nacer.
En este momento histórico y de mucho dolor que vivimos los cubanos y los amigos de Cuba, decimos mantenerlo vivo en la memoria para que nos siga marcando el camino de nuestra Revolución y cada vez que haga falta, preguntarle ¿Vamos bien Fidel? Como un día él lo hizo con Camilo Cienfuegos.

Nunca te diremos adiós, porque siempre estarás a nuestro lado

Angela Santiesteban Blanco

indice-jpegddAlrededor de las 12 de la noche, estaba socializando algunos materiales en Facebook, cuando leí algunas notas anunciando la muerte de nuestro Comandante Fidel Castro, pensé que era una broma de mal gusto.

Inmediatamente puse la TV, y el presidente Raúl Castro daba a conocer al pueblo de Cuba y a los amigos de la Revolución cubana, la nefasta noticia de que el Líder histórico de la Revolución había muerto.

Me niego a creerlo, como todo mortal pensé que ese día tardaría en llegar, porque me acostumbré desde que tuve uso de razón a velo, escucharlo, y saberlo vivo, siempre luchando por las causas justas y por los pobres y oprimidos del mundo.

Siempre al lado del pueblo, siempre enfrentando el peligro en los momentos más difíciles de la Revolución. Ejemplo de integridad revolucionaria, intransigencia, honestidad y fidelidad.

El pueblo de Cuba esta enlutado y la tristeza nos invade a todos, nuestro Fidel se ha ido, pero sigue entre nosotros, porque como el mismo expresara las ideas no mueren jamás; él seguirá entre nosotros guiándonos para seguir venciendo batallas.

Cuba entera hoy llora a uno de sus mejores hijos, pero donde esté pude tener la seguridad que mantendremos en alto las banderas del socialismo y la Revolución, para continuar la obra que él comenzó el 26 de julio de 1953 en el Mocada.

Nunca te diremos adiós, solamente un hasta luego porque seguirás vivo en nuestros corazones.

Dinorah, la bordadora de

Dinorah, la bordadora de Fidel

Por Rosa Miriam Elizalde

32bHace unos días navegando buscando en la red encontré esta bella reseña de dos personas que han permanecido en el anonimato y sin embargo su labor siempre ha estado a la vista de todos, en los hombros del hombre más justo y noble del mundo, Fidel Castro, y se las dejo en mi blog para que las conozcan.
El nombre que aparece en su carné de identidad es Lucía Lucinda Betancourt Montenegro, pero para “su familia, sus íntimos y El Jefe” ha sido toda la vida “Dinorah, la bordadora”. Tiene 83 años cumplidos, de los cuales lleva más de 50 bordando los grados de Comandante en el uniforme verde olivo de Fidel Castro -“y en la camisa de hilo que él usaba por debajo del uniforme”, aclara.
Antiguamente, no era excepcional que los niños se inscribieran al nacer con tres nombres, pero luego en el registro oficial apareció solo con dos. Faltó el tercero en la lista, justo como la llamaron siempre su madre y su hermana Raquel, el núcleo de su familia criada en Luyanó, un barrio periférico de La Habana.
Dinorah y Raquel asistieron a la apertura de una exposición del fotógrafo y camarógrafo Roberto Chile, en el Memorial José Martí, de La Habana, dedicada al cumpleaños 88 del líder de la Revolución cubana, que se celebró este 13 de agosto. Entre los cientos de asistentes que se apretujaron en la sala, estaban algunos de los colaboradores anónimos de Fidel Castro desde los primeros días de la llegada del Ejército Rebelde a la capital de Cuba en 1959 –escoltas, choferes, secretarias-taquígrafas-, muchos ya ancianos, gente humildísima y desconocida que poblaron desde muy jóvenes el Palacio de la Revolución, y que lo acompañaron hasta la enfermedad que alejó a Fidel de la dirección del Partido y el Estado cubanos en 2006. Dinorah entre ellos.
“En 1960 llegó a mi casa un escolta de Fidel. Alguien le había dado una referencia de nosotras, porque mi hermana y yo aprendimos el oficio de mi madre, y con eso nos ganábamos la vida. Él traía un uniforme y me pidió que le bordara los grados de Comandante. Yo no era nadie; qué honor”, se emociona.

En aquel momento el dibujo sólo contemplaba el rombo rojo y negro, con la estrella blanca en el centro, que comenzó a llevar al Triunfo de la Revolución. “Años después, al dibujo original se le incorporaron las dos ramitas. A mí me lo traían trazado en el uniforme, pero no siempre la línea estaba bien hecha”, admite. Su hermana Raquel tercia en la conversación: “Muchas veces la estrella venía con las puntas de diferentes tamaños, y para Dinorah todo tiene que ser perfecto.… Y es la campeona en estrellas.”
Si el rombo de Comandante con sus ramitas se distingue no es sólo por la precisión de este bordado, sino por la superficie exacta y colorida. “Utilizo hilo de algodón 50 mercerizado, que da ese acabado brillante” –explica-. Por supuesto que hay pocas actividades creativas menos instantáneas que el bordado: este tarda tres horas en armar a golpe de pespunte y punto de pasado, que se trabaja siempre con un mismo movimiento de derecha a izquierda con puntadas verticales. “A veces llegaban y me decían: ¡Esto es para ayer. El Comandante se va de viaje mañana!, y yo me quedaba bordando hasta la madrugada.”
En 1986, la bordadora se jubiló, pero siguió en la casa hilando los grados de Fidel, y luego los de Raúl Castro. Raquel apunta otro dato: los bordados de Dinorah han ido hasta el cosmos. “Sí, bordó toda la ropa de Arnaldo Tamayo (el primer cubano que voló al espacio, el 18 de septiembre de 1980, en la Soyuz 38). Esas banderitas cubanas que vimos en la televisión eran de Dinorah”.
Dinorah vio a Fidel frente a frente solo en una ocasión. Ocurrió en 1995, cuando se le entregó un diploma a los empleados de Palacio que llevaban más de 30 años de trabajo junto al Comandante. “El me dio el diploma, tengo la foto”, sonríe. “Una vez me enfermé y no pude trabajar los grados. Pensé: ‘ni sabe quién yo soy, no importa, otra compañera lo hará por mí’. Una persona me contó que había entrado a una reunión, y oyó cuando él dijo: ‘Esto no me lo bordó Dinorah’. ¡Qué lindo! Él sí lo sabía, él sabe quién es Dinorah, la bordadora”.
El 17 de mayo de 1959 Fidel firmó la Ley de Reforma Agraria en el lugar desde se transmitía Radio Rebelde. Lleva ya el grado de Comandante bordado en su uniforme verde olivo. Foto: Archivo de Granma

(Tomado de La Jornada, México)