Malecón santiaguero, un sueño que se hace realidad

Angela Santiesteban Blanco
Fotos: Jorge Luís Guibert

DSC_7706 (Medium)male2Hace un tiempo se viene hablando del Plan Maestro de la Ciudad de Santiago de Cuba, que sí el Anillo Fundacional, que sí una Casa de Ocio, que sí un Parque de los Sueños, que si se recupera la ‘Turística’; en fin, hay numerosos comentarios de las acciones constructivas que se ejecutan, y van dejando de ser un simple propósito y comienzan a materializarse.

Uno de los que acapara la atención es la ejecución del proyecto del Malecón. Para algunos escépticos no se termina, y la mayoría, afirma que se concluye en tiempo y con la calidad pretendida, imprimiéndole un aire de modernidad y belleza a la zona baja de la ciudad, muy deteriorada por el tiempo y el descuido.

De igual modo, inversionistas, proyectistas, constructores, trabajadores por cuenta propia, y todos los que de una manera u otra tienen que ver con este plan, desafían los obstáculos y aseguran que en julio cumplen con la palabra empeñada.

Un equipo de prensa del ‘Sierra Maestra’, llegó al Malecón, tremendo ajetreo, en uno de los parques infantiles se encofraba una canal en forma de espiral, se le daban los toques finales a una buena parte del muro rompeolas, se colocaban pisos, se regaba la jardinería que ya le da prestancia a diferente espacios, los eléctricos adoptaban medidas con el ‘tendido’ para garantizar la seguridad de los trabajadores.
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La ejecución del Malecón tiene gran impacto social y cultural, se propone preservar el valor histórico, urbano, ambiental y arquitectónico de esa franja y comprende entre sus objetos de obra la construcción de miradores, gimnasio biosaludable, cancha de baloncesto y voleibol; un lugar desde donde se podrá apreciar la bahía de santiaguera y la ciudad volverá a mirar al piélago. DSC_7711 (Medium)male3

Se va haciendo realidad una vieja aspiración de los santiagueros, varias empresas como la de Mantenimiento y Fábrica de Cemento, Materias Primas, Trabajadores por Cuenta Propia, el INDER, Constructora del Oriente y otros, bajo la dirección de arquitectos, proyectistas y personal especializado de la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCC), avanza la construcción en los alrededores de la a bahía.DSC_7743 (Medium)male6

En el lugar se respira un aire transformador y ya se aprecian las cálidas aguas del mar Caribe, además, del espíritu de trabajo y entusiasmo de los que allí construyen.

Reinero Guevara Perdomo, quien pertenece a una brigada de cuenta propia, de la hermana provincia de Camagüey, dijo: “Somos seis y hace unos 12 días que estamos aquí laborando específicamente en la confección de las canales de este parque infantil, casi todos los trabajos que hacemos son con el Estado, es la primera obra en la que atareamos aquí en Santiago, espero que no sea la última y vamos ha estar aquí hasta que nos necesiten. Nos sentimos muy bien el esta linda ciudad”.

Antonio Vázquez Rubio, asintió: “Estamos encofrando la primera canal de cinco que lleva este parque infantil, es muy difícil, tenemos que ir dándole forma a la madera, y a pesar de que es la primera vez que hacemos este tipo de trabajo va quedando bien y con calidad, en unos siete u ochos días la estamos fundiendo”.

Por otra parte, nos llamó la atención el quehacer de un hombre que con botas de goma hasta las rodillas, estaba dentro del agua, ocupado en su labor, la que interrumpimos para que nos dijera su nombre y nos contara de lo que hacía: “Soy Pedro Pileta Pileta, pertenezco a una brigada de cuentapropistas santiagueros, que nos tocó la fundición y terminación del muro del Malecón.

“Bueno, sí, esto es en el agua todo el tiempo, de aquí para allá, ni las botas me sirven porque está más hondo. Comenzamos hace una semana, cuando termine este pedazo queda listo para pintarlo, trabajamos por tramo”.

De igual manera conversamos con la arquitecta Karina Facundo Poveda, inversionista de la Oficina del Conservados del la Ciudad, a quien nos pasamos un buen rato buscándola, nos indicaban donde podía estar, cuando llegábamos, ya se había trasladado.

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DSC_7757 (Medium)Una fémina a pie de obra, que no se está tranquila, por lo que pudimos apreciar, se pasa el día de un lado para otro supervisando el quehacer de quienes materializan los proyecto.

DSC_7759 (Medium)male8Karina, ya muestra en su piel la rudeza del abrasador sol y el salitre, que trata de mitigarlo con un sombrero, pero increíblemente no muestra cansancio y sí muchos deseos de que todo quede perfecto, y nos dijo: “El objetivo de este paseo marítimo es lograr una amplia franja donde las personas puedan venir a disfrutar del paisaje de mar y montañas y las brisas marítimas.

“Se trabaja en los parques que hasta ahora existan, el José Martí, Infantil y Michelsen, que conservan su función recreativa, con una imagen renovada, que incluye un equipamiento moderno, y renovadas áreas verdes, a la vez que se pusieron luminarias, bancos y se pavimento nuevamente.

“La restauración lleva un esquema no convencional del mobiliario urbano, los bancos, las papeleras, las áreas verdes y las pavimentadas llevan torchos y pavimentos de hormigón, con novísimos equipos infantiles, y una gran canal, elemento principal, que llamará mucho la atención por su colorido.

“Se incrementa al lado del Puerto, El Parque Azul, como solemos llamarlo, será uno de los más atractivos por su diseño, lleva una gran cantidad de jardineras, entre las que están unas que semejan las algas, dando el toque marinero y otras de forma redonda, con muchas palmas.

“También, se está haciendo un muro nuevo, con un diseño diferente, donde se tuvo en cuenta la estética, el urbanismo, así como los materiales y su durabilidad.

“Se trabaja en el paseo, y se prevé echar andar las tres fuentes que existen, se mejora el pavimento, en la rotonda El Niño, se incorporan nuevas luminarias.

“En cuanto a las áreas verdes hemos pensado en el cambio de las que existentes para sustituirlas por otras que den mucho más sombras, como palmas, almendros, flamboyanes amarillos que alternarán con algunos rojos, para lograr el contraste de colores.

“Cada parque constituye un objeto de obra, está la rotonda El Niño, El Parque Infantil, El Paseo, el José Martí, El área deportiva, El parque Germán Michelsen, y el Azul, los que tienen que estar terminados en julio, para saludar el cumpleaños Fundacional de la Villa.

“En cuanto a servicios, el Club Náutico pretendemos cambiarle la cubierta para que enriquezca el lugar y mantenga su oferta”.

Ya va siendo hora de ir pensando dónde se ubicará la piquera de los coches, pues ya su presencia en las cercanías del parque El niño, a punto de terminarse, y el paseo marítimo, no conjugan y ensombrecen el lugar que va quedando con una majestuosidad como bien merece este pueblo.
Así debe quedar el MALECÓN de Santiago de Cuba.

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Abrió Complejo Cultural de Ferreiro

Angela Santiesteban Blanco
Fotos: Internet

complejo cultural ferreiro (1)En la tarde noche del ayer abrió el Complejo Cultural de Ferreiro, que apuesta por convertirse en uno de los lugares preferidos de la ciudad de Santiago de Cuba.

Este espacio, que se reanimo como parte del reordenamiento urbano de la ciudad, para saludar la fundación de la Villa y el 62 aniversario del Moncada, exhibe todo su glamour con gran colorido y funcionalidad.

Ahí los visitantes de diferentes grupos etéreos, pueden disfrutar del bazar cultural Arte Santiago, con producciones de Artex; el bar-cafetería “El Compay”; el restaurante “Idilio”; la sodería “Cinco Sabores” y el Álbum Kafé, son algunos de los espacios dispuestos para el sano esparcimiento.complejo_cultural_ferreiro

También, contará con otras ofertas de Artex, como Arte en Casa, la línea de confecciones, artículos escritorio, cocina, suvenires “Yo amo a Cuba”; Todo Libro, con diferentes tipos de literatura.

complejo cultural ferreiro (2)Las diferentes propuestas comerciales se realizarán en las dos monedas que circulan en el país.

El man Gilbert

Por: Enrique Ubieta

Gilbert-ManComo en la Rosa púrpura del Cairo, un personaje ha salido de la pantalla, y camina por una ciudad, la nuestra. O fue al revés: un espectador se obsesionó con cierto tipo de películas, seriales y videos, quiso vivir en ellos y se introdujo en la pantalla, renunció a ser persona para convertirse en personaje de ficción.

¿La ficción construye la vida, o la vida construye la ficción? Si en época de Cervantes era posible que alguien, de tanto leer historias de caballerías, encarnase en su vida-ficción real al personaje “loco” y justiciero, en la nuestra, la letra impresa ha cedido su capacidad de influencia al audiovisual.

No es, obviamente, la única ni la más importante diferencia. El audiovisual contemporáneo que impera recrea otras historias y reproduce otros valores, para nada quijotescos. Al margen de la polémica sobre la validez artística del reguetón —no me interesa dilucidar su trascendencia como género musical—, por ejemplo (y no es un ejemplo tomado al azar), su puesta en pantalla nos impone un mediocre sentido de vida.

Parece inevitable que el reguetón se ofrezca en un módulo audiovisual que nos devalúa como seres humanos y nos mide a través de las cosas que nos poseen: el carro de lujo del año, la muchacha más Barbie (no es un elogio), descerebrada y deshuesada –la mujer como simple objeto sexual–, las cadenas de oro, las maletas de dólares, las bebidas más caras, los guardaespaldas, la ostentación (que en Cuba llaman especulación) como espuria evidencia de un falso triunfo.

Una noticia recorre las pantallas de las computadoras cubanas: un “especulador”, seudo cantante de reguetón, cuya vida imitaba los estereotipos visuales del género, fue detenido en un operativo policial digno del serial televisivo más espectacular. Por ahí circulan los videos de la detención, como si fuesen capítulos de “UNO” o de “Tras la huella”. Como no se han concluido las pesquisas ni se ha efectuado el juicio, no hablaré de cargos. Mi tema no serán las posibles ilegalidades de su conducta pública, sino su sentido corruptor.

Para ello acudo a los hechos visibles, constatables: este ciudadano, que se hace llamar Gilbertman —como Superman, o Spiderman, un “superhéroe” de mágicos (monetarios) poderes—, fugitivo de la justicia estadounidense (la cual, según parece, no ha querido colaborar con la nuestra en este caso), se instaló en su humilde barrio habanero de origen y compró en un año casas, autos de lujo, conciencias, cuerpos de mujer, y otros “objetos”.

Se hacía retratar mostrando su bíceps “poderoso”, y sobre él, en perfecto equilibrio, contenidos por su mano, fajos de billetes de a cien dólares. Fuerza física, fuerza monetaria. Llegaban sus autos y en ellos sus guardaespaldas; entonces descendía este SuperNada de 28 años, como si pisara la alfombra roja del éxito, como si de verdad alguien lo amara o pretendiera liquidarlo.

Nada que apareciese en los video-clips de sus amigos reguetoneros, y en los suyos, escapaba a su codicia simbólica. ¿Que en los videos se exhibían semi o casi desnudas las mujeres? Él alquilaba las suyas. ¿Que en los videos llegaban los tipos de mirada inflexible en carros de lujo? Llegó a coleccionar 22 autos de marcas caras. ¿Que en ellos se contaban historias de matones y de jefes mafiosos? Él mostraba sin recato una pistola, no sabemos si real o falsa, pero ¿importa?, y maletas llenas de dólares. Extraña, retorcida manera de parecer “alguien”.

Super/Gilbertman regalaba a los vecinos y parecía extorsionar a los restantes habitantes del planeta. ¿Imitaba a Pablo Escobar, es decir, la leyenda cinematográfica del “buen” matón colombiano? Su divisa, su fuerza, su triunfo aparente, era tener (ya se sabe que el cómo no importa) y especular; en esencia, la misma de Bill Gates o de Carlos Slim, aunque su origen era humilde y sus opciones otras.

En el capitalismo el matonismo es una profesión de prestigio, y tiene su glamour, su onda… ¿lo queremos en Cuba? Gilbertman financiaba videos de los Desiguales, de Eddy K (de regreso en la isla), del Yonki, del Príncipe, de Damián, a condición de que lo dejasen aparecer en pantalla. No se diferenciaban mucho esos videos de los que hacen Yakarta y el Chacal (por ejemplo, “Ellas son locas”), u Osmani García (por ejemplo, su reciente “Barra abierta”, made in Miami). En su afán por indiferenciar su vida de los más aberrantes modelos “musicales”, Gilbertman utilizaba su casa y sus carros como espacios de filmación, se representaba a sí mismo o a aquel con quien soñaba ser.

En una de sus últimas producciones, “No hay break”, reunía en su casa a sus financiados, entre maletas llenas de mujeres, de dinero, de expresiones duras, de pistolas, de cadenas de oro, de muebles caros y de mal gusto, como capos a la espera del resultado de una supuesta guerra callejera, importada de otras calles, de otro mundo que no es el nuestro, un video donde la violencia alcanza grados repugnantes, y en el que se compra la imagen, el símbolo esta vez invertido del joven actor que encarnaba al Chala: si el socialismo —que es representado por la maestra— peleaba en la película de Daranas, entre sus propias contradicciones, por salvar al niño de su familia y de su entorno social, este video reniega de aquella “conducta”, pisotea el símbolo.

La revista digital de frivolidades Vistar magazine —que presenta en su costado más banal a los buenos, regulares y malos artistas, con anuncios de negocios que pagan, sean o no legales—, le dedicó una página en uno de sus números y en otro, anunció el video.

La guerra cultural es explícita, aunque Gilbertman no tenga la menor idea de su existencia: nosotros necesitamos salvar, emancipar, ellos quieren hacernos creer que es imposible. Contaminan, corrompen. Este “Chala” de rostro duro, traiciona y dispara a sangre fría, para cobrar su parte. ¿No hay leyes en Cuba que castiguen la producción de videos violentos en los que participan niños?

Que triste vida la de Gilberto, el joven de 28 años que se disfrazaba de Gilbertman. Pero su caso, por extremo, es paradigmático: nadie encarnó tan literalmente el personaje del reguetonero audiovisual, del “triunfador” made in USA; nadie se jugó como él todas las cartas a favor de la cultura del tener, del capitalismo, en su versión más grotesca, más vulgar. Y es paradigmático también en otro sentido: Gilbertman creía que el dinero, su superpoder, lo haría invencible en Cuba, como podría serlo en Miami o en Bogotá. Tanto lo creyó que se anunciaba en Internet y alardeaba públicamente de su “fuerza”. Sirva este lamentable caso para tomar conciencia de que la guerra cultural contra el socialismo pasa por el envilecimiento y la corrupción de nuestros ciudadanos. No puedo hablar de ilegalidades hasta que fiscales y abogados de la defensa diriman responsabilidades, pero trabajemos por forjar sueños mejores en nuestros niños y jóvenes, porque los cubanos tengan un paradigma de vida superior.