Restauran en Santiago de Cuba sitios con valores históricos y patrimoniales

parque-cespedes-santiago-de-cubaSitios históricos y patrimoniales de la ciudad de Santiago de Cuba se reaniman en ocasión de la celebración del aniversario 55 de la Revolución, mientras se acerca el Primero de Enero del 2014 y la urbe más populosa del oriente de Cuba se transforma a toda prisa.

Las edificaciones aledañas al céntrico Parque Céspedes son protagonistas de largas jornadas de engalanamiento, que hacen presagiar que algo muy importante para los habitantes de esta provincia sucederá próximamente en ese entorno.

Destacan en ese espacio, el antiguo Ayuntamiento, hoy sede del Gobierno Municipal, que muestra sus matices coloniales propios de la época en la que fue construido y donde ahora se trabaja en el mejoramiento de su imagen e infraestructura.

La reanimación incluye también a la Santa Basílica Metropolitana Iglesia Catedral de Santiago de Cuba, sitio insignia del patrimonio de la ciudad, en la que se palpa un eclecticismo muy apegado a los cánones tradicionales de esa tendencia artística en arquitectura, que tiene en esta edificación un ejemplar auténtico.

Otros centros cercanos también son objeto de reparaciones o engalanamiento, como la casa que se conoce como la más antigua de Cuba, hoy convertida en museo y que sirvió de hogar al Adelantado Diego Velázquez.

En el entorno destacan además entidades entre las que se encuentran el Hotel Casa Granda, el Banco de Crédito y Comercio y por supuesto el Parque Céspedes, elemento central de este espacio urbano, donde tantos santiagueros esperan cada 31 de diciembre el alumbramiento del nuevo año.

Al margen de este proyecto, también existe un amplio programa de restauración de otros sitios patrimoniales en el que se incluyen el museo Emilio Bacardí y el de La Lucha Clandestina, así como obras de infraestructura social que harán de la Ciudad Héroe un lugar mucho más atractivo.

No les cederemos ni un tantico así

Texto y fotos: Carmelina Pérez Ruiz

Desde hace un tiempo, la mal llamada disidencia, -para mí, mercenarios asalariados al servicio del imperio- cree erróneamente que el pueblo los apoya y no son capaces de reconocer que cada vez que intentan sacar un pie salen trasquilado.
Pero, quienes realmente son ellos, pues, en su mayoría son delincuentes y presos comunes que encuentran en la subversión una vía de ganar dinero fácil, lo único que hacen es decir mentiras y calumniar a la Revolución y a sus dirigentes, y en cambio obtienen un mísero salario, por su deslealtad.
En ese grupúsculo también se encuentran las damas de blanco, ¡que lástima! hallan escogido ese color tan puro, y que siempre ha simbolizado la paz y la pureza para su identificación, personas inescrupulosas que venden su alma al diablo por prebendas.
Hoy estas mercenarias trataron de mancillar el suelo patrio, pero los vecinos del Consejo Popular Altamira salieron a dejar bien claro que esos elementos no tienen cabidas en nuestra sociedad.
El pueblo enardecido las descaracterizó, y puso de manifiesto quiénes son realmente: manipuladoras, sin convicción, capaces de hacer cualquier cosa con tal de lograr su objetivo, ganar dinero fácil.
Qué pena, mientras Bertha Soler, pasea por el imperio y otros países que le hacen el juego, y recibe la mejor parte, estas marionetas reciben las migajas, y muchas han pedido hasta su renuncia, entonces creen ustedes que tienen un ideal y una posición política, claro que sí, ellos tienen un ideal los DÓLARES que vienen del norte.
Pero que no le quede dudas que siempre encontraran opiniones como estas:
Inés María González Beltrán, trabajadora, dijo: “Estamos enfrentando las acciones mercenarias de las damas de blanco, aquí estamos para no cederle ni un tantico así, y que sepan que la calle es para los revolucionarios y que Cuba es para los cubanos de buena voluntad. Abajo la gusanera, por la Revolución hasta la vida, hay que defenderla hasta con las uñas, siempre luchando por el mejoramiento del pueblo, y la construcción del socialismo, no podemos permitir que los apátridas y mercenarios del imperio se dediquen a dar una imagen que no es”.
Mariano Borrero, estudiante, manifestó: “Vivo por aquí, llegaba se la escuela, y cuando me enteré de lo que sucedía, y vine a repudiar al grupo de mercenarias que están encerradas ahí y que trataron de hacer provocaciones en la comunidad para desestabilizarla, pero no se lo permitiremos”.
Dalila García Carbonell, estudiante: “Estoy aquí defendiendo mi pedacito de tierra, en el Consejo Popular Altamira, y demostrarle al imperio que la juventud santiaguera está dispuesta a defender las conquistas que tenemos”.
Idalia Cobas Martínez, trabajadora: “En mi puesto, hoy la Patria me necesita en la calle, para repudiar a las mercenarias damas de blanco, que no acaban de entender que cuba va a seguir siendo libre, y no le permitiremos que desestabilicen el barrio”.
Rafaela Isaac, presidenta del Consejo Popular: “Estoy defendiendo mi Revolución, mi ciudadanía, mi territorio, para mantener la Revolución.
Maiquel Turcas Tejera, trabajador por cuenta propia: “Todos son unos descarados; yo le ponía un ejemplo a ellos, aquí en Cuba me operaron de un cáncer que tenía en la cara sin que me costara un medio, si hubiera sido en los Estados Unidos, cuántos pesos hubiera tenido que pagar, aquí en Cuba tu andas como quiera, y no pasa nada. Yo me quité de allí porque sino yo tumbo la puerta, deseos no me faltaron de pegarle dos puñetazos, pero, no vale la pena, aquí no se ve lo que no se quiere ver. Esto es Cuba Libre, tengo un taxi que me recoge gratuitamente todos los lunes para recibir asistencia médica. Estuve fuera del país, a mí no hay quien me haga cuento, yo sé cómo es eso en el exterior, por lo tanto ¡Viva Cuba libre, como dijo el General Antonio Maceo, con el machete en la mano al degüello para cualquiera que intente mancillar la Patria.
Leonardo Ibar Guerra, jubilado: “Soy combatiente, si tengo que volver a empuñar las armas, seguro que estaré en primera línea, defendiendo nuestras conquistas”.
“Estoy transplantada de un riñón, hace seis años me operaron, sin que me costara un medio, hoy por hoy, soy revolucionaria; me siento muy bien en Cuba, soy una persona enferma, y me siento atendida por el Estado, disfruto de una dieta de carne y leche. Estos contrarrevolucionarios lo que dan es asco. Yo soy descendiente de mambí, y me considero igual que ellos. Tengo un hijo con problemas mentales, sin embargo tiene un trabajo honrado, y nos dan una mantención a los dos, por lo que seguiré defendiendo a la Revolución y a sus dirigentes, los mercenarios que se recojan porque aquí no tienen espacio, y lo seguiremos repudiando”. Dijo Isabel Cebreco Rodríguez, pensionada de la seguridad social.
Y este pueblo en la calle lo dice todo los cubanos a pesar de las carencias y limitaciones que tenemos de todo tipo vamos a seguir defendiendo la Revolución, estos mercenario al servicio del imperio en Cuba libre no tienen cabida, porque la linda tierra cubana es para los revolucionarios que seguimos construyendo el socialismo, porque tenemos la seguridad de que un mundo mejor es posible.

Profundidades del alma de un pueblo

Yamilé C. Mateo Arañó
En ocasiones, apenas se necesita un pie forzado para convertirnos en filósofos y analistas sociales, solo que podemos pecar de superficiales en el afán, como sucedió después del discurso de nuestro presidente en el que inventarió, por decirlo de cierta manera, algunos de los problemas por los que pena la Cuba de hoy.

Se escuchó con frecuencia que en las organizaciones de masas o políticas se realizaron talleres sobre la formación de valores o que el análisis de estos estuvo incluido en el orden del día de alguna reunión, incluso, que el tema fue reflejado en la preparación de los planes pedagógicos, en muchos centros escolares, como si fuese asunto de copiar en la pizarra.

Muy poco nos detenemos a pensar en las causas mientras “vislumbramos” una juventud perdida o un tiempo que va en detrimento. Las carencias de los últimos quince años no solo hicieron mella en la economía sino también en el alma de este pueblo.

Así recuerda Gerardo Nápoles cuando le hablo de la solidaridad, “Hace unos años en una parada, nunca se me olvida que fue un lunes casi a fin de mes porque yo no tenía en el bolsillo más que el dinero exacto para la guagua, puse delante a una embarazada, y casualmente cuando me iba a montar, el chofer determinó que yo no cabía. Pasó casi una hora hasta llegar la otra, ese día me pusieron una raya roja en la tarjeta y todo por un gesto de solidaridad.

“Me ha sucedido también que en el ómnibus le he dado el asiento alguna muchacha y lo que hacen es que sientan al novio o al marido en el lugar cedido y ellas se sientan en sus piernas”.

Las personas piensan según viven, y las medidas adoptadas en un entonces para salvar una economía que se derrumbaba dividieron en clases a este país. Los que recibían remesas del exterior o manejaban los dólares eran los que más desahogados vivían. Y todo esto trajo consigo las diferencias, en las escuelas, en el barrio…

En el 2do Congreso de la AHS, en una intervención de Abel Prieto se refirió como las banalidades son entronadas precisamente por este grupo de personas que se sienten mejores que otras hasta por tener un celular más moderno, sobre todo en las nuevas generaciones.

Llegamos al punto de que en muchas instalaciones el cubano se menosprecia delante de un extranjero, y le revisamos los bolsos en la entrada de una tienda a un coterráneo mientras a ellos los dejamos pasar con mochilas llenas.

Eduardo Morales recuerda con cierto aire de impotencia cuando tuvo en una ocasión que ir a un banco a depositar un cheque de su empresa y él acostumbraba en aquel entonces a trasladarse en su bicicleta como su medio de trasporte, por eso usaba shorpetas por debajo de las rodillas. Esa vez el portero del banco no le permitió la entrada por su vestuario, que según aquel, era inapropiado, sin embargo mientras “dialogaban acaloradamente” entraron dos turistas en camisetas, chancletas y short corto.

Por otra parte el descontrol, el despilfarro, la doble moral en cuadros de varios sectores abrieron la brecha al desvío de recursos y no fueron tan pocos los que se enriquecieron con los bienes del Estado.

Otra realidad es que hoy no todos los jóvenes valoran los conocimientos universitarios como una meta profesional, sino el empleo con una remuneración que satisfaga las necesidades básicas.

No por falta de vocación se dejan las pizarras, por decir una de las profesiones que más padece del éxodo, para ocupar plazas de porteros, auxiliar de limpieza o custodios, en algún hotel o corporación.

La escasez de educandos ha provocado como daño colateral que no siempre al frente de nuestras aulas esté la persona adecuada para educar más que para instruir.

Nos lamentamos al escuchar palabras obscenas en lugares públicos, pero cuántos temas musicales groseros han tenido los primeros números en los Hit Parade nacionales, y son difundidos por nuestros medios.

Para exigir que nuestros vecinos convivan en un ambiente de respeto existen leyes que sancionan y muy pocas veces son impuestas con rigor. Al contrario, reclamar nuestros derechos en la comunidad nos puede convertir “en los metiches o problemáticos”, aunque les afecte a todos por igual.

Cuba sobrevivió como pudo, y aún lo hace. Los valores no se han perdido sencillamente han cambiado, revolucionan conjuntamente con la sociedad, no se mantienen estáticos.

Inculcarlos o revocarlos no es cosa de maratones, de panfletos engavetados ni consignas. Reconocerlos es un paso de avance pero solo el diarismo y la experiencia personal nos va apropiando de ellos. La manera de vivir la condiciona cada cubano y es que para entender a Cuba hay que latir con ella.

Los últimos días del mandato de Belkis

La China

Damas de Blanco por estos días se han convertido en el centro de atención de la oposición en Santiago de Cuba, pero no por sus actividades a favor de la democracia y los derechos de los ciudadanos. Esta vez son los rollos internos, las contradicciones y las malas decisiones, los elementos que ponen en tela de juicio la desinteresada lucha de esta organización.

Belkis Cantillo, quien una y otra vez evidencia su desgaste al frente de esta organización y su incapacidad intelectual para ejercer el liderazgo, ahora ha decidido actuar bajo las órdenes de su ex esposo José Daniel Ferrer García, Jefe de Unión Patriótica de Cuba (UNPACU); quizás porque alberga la esperanza de restablecer su relación sentimental. Además, se encuentra en un fuerte estado depresivo que, según alegan sus seguidoras, se debe al fracaso de las últimas acciones (ella tiene la culpa) y a la sumisión ante Ferrer García.
Por otra parte, las indisciplinas de las que son protagonistas han salido a la palestra pública generando un estado de opinión desfavorable. Entre ellas, las más comentadas han sido la expulsión por un mes de cuatro mujeres (…)”Los argumentos para tal decisión son muy claros, ellas, las más connotadas, porque hay otras que también han incurrido en estas indisciplinas, han ingerido bebidas alcohólicas, con la derivación de palabras obscenas y alteración del orden en la hospedería del santuario de El Cobre, lugar donde casi todos los domingos se concentran, en franco irrespeto a lo que es el Santuario” (Alicia Puente, santiagoexpreso.wordpress.com); y últimamente, el hecho de que asisten al Cobre sólo a cobrar su salario porque la mayoría no participan en la misa, no respetan el culto que realiza el Cura dentro de la Iglesia y manifiestan su escasa formación religiosa.

Igualmente, las contradicciones entre ellas y con las decisiones tomadas por Belkis han derivado en declaradas intenciones de dividirse. Según se comenta, la activista Miraida Martín Castellanos planea fundar su propio grupo junto a otras quince mujeres. Y más que eso, se discute la necesidad urgente de convocar a elecciones para el próximo noviembre y seleccionar a alguien que realmente las represente, les devuelva el prestigio (si alguna vez lo tuvieron), logre que la organización alcance un estadío superior y aglutine más seguidoras.