“Sandy” marcó la vida de los santiagueros

Angela Santiesteban Blanco
Fotos: Autores varios

Para los santiagueros, ayer 24 de octubre y hoy 25, han sido días de tener vivo un mal recuerdo que marcó la vida de los habitantes de este pedacito de Cuba; “Sandy”, con su paso arrasador cambió el rumbo de la cotidianidad de este pueblo que trabaja para borrar sus huellas.
En el tránsito de casa a al centro de labor, algo me llamó la atención, por donde pasaba y había más de una persona, la conversación versaba sobre el paso del huracán por Santiago de Cuba.

Escuché opiniones como éstas: “Sandy acabó con todo”; “Yo pensaba que no iba a quedar nada en pie”; “Si dura un poquito más, nos borra de la faz de la tierra”; “Cuando comenzó a soplar el viento parecía un león rugiendo”; En los años que tengo no había visto cosa igual”; “De mi casa no quedo nada”; “Yo pensé que a estas alturas todavía íbamos a estar botando basura y escombros”; “La verdad es que se ha trabajado rápido”.

Estos y otros son los recuerdos y sentimientos que hasta hoy acompañan a los hombres y mujeres de este pueblo.

Por mi parte no quisiera volver a vivir algo similar, fue una experiencia muy desagradable, en el orden personal, soportar esas aproximadamente 4 horas y 25 minutos en que “El Leñador”, estuvo azotando la ciudad, me parecieron interminables, aunque en lo profesional fue una práctica muy enriquecedora.

Desde las primera horas del 24 nos mantuvimos llevando a los cubanos de aquí y de allá la información precisa de lo que acontecía en el territorio.

Fue muy doloroso el panorama desolador que nos encontramos en las primeras horas del día 25, casi no quedó un árbol en pie, no se podía transitar, las calles estaban obstruidas, como alguien manifestó parecía que habían tirado una bomba.

Los servicios básicos, dígase electricidad, comunicación, agua y gastronomía colapsaron, la verdad que fue una situación muy critica.
Cuando vi tanta destrucción, pensé que pasarían años para recuperar lo logrado hasta ahora, pero la realidad es otra, en la ciudad se respira otro aire, se ha recuperado casi toda la infraestructura, ahora todo está más bonito, se recuperaron los servicios que había y poco a poco han nacido otros.
A partir el próximo año se comenzará a evidenciar el plan de construcción de viviendas, ya que el fondo habitacional quedó muy, muy afectado, pero todos sabemos que a corto, mediano y largo plazo, todos tendrán una vivienda decorosa.
Sandy nos enseñó que hay que hacer las cosas bien, que hay que tener percepción del riesgo y no confiarnos. Somos del criterio de que “Sandy” se llevó lo malo, hoy los santiagueros mostramos lo logrado en un año, y seguimos trabajando para hacer de la ciudad y la provincia un lugar de referencia para toda Cuba.
Hoy comparto algunas imágenes de la ciudad antes y después del paso “El Leñador”.

Un año después de la guerra

JOSE ANGEL ALVAREZ CRUZ
Quienes pudieron observar como quedó Santiago de Cuba hace un año atrás después del paso desproporcionado del huracán Sandy por esta ciudad, expresaron que parecía la urbe el escenario de una encarnizada batalla terrestre.

Algunos mencionaron un ataque nuclear, salvando las distancias, mas lo cierto es que dentro de pocas horas se cumplirá un año de esa guerra que nos impuso la madre naturaleza con fuerza desmedida, y apuntándose la victoria en aquel primer día de la invasión.
Pero las tropas santiagueras resistieron a pie firme y poco a poco fueron expulsando al enemigo de territorio indómito, basados en ese concepto nuestro de la guerra de todo el pueblo, sí, porque todos se sumaron al combate.

Sin prisa, pero sin pausa, y a pesar de la enconada resistencia de adversarios agrupados en la “compañía de escombro” y los “batallones de desechos forestales”, fundamentalmente, el terreno de la Ciudad Héroe volvía a ser recuperado por un ejército de hombres, mujeres y niños resistentes a ceder su tierra al caos.
Hoy Santiago está en nuestras manos aunque quedan secuelas del inmisericorde ataque, pero se trabaja para borrarlas para siempre y prepararse mejor para hacer frente a agresiones de este tipo, muy frecuentes en esta zona del Caribe.

Del necesario recuento un año después, nos quedan experiencias, aciertos y desaciertos y una enorme voluntad de seguir adelante para construir una ciudad mucho más luminosa y desarrollada que la que Sandy asoló.

“Ovidio Martín Castellanos: si la promesa se convierte en realidad”.

Las últimas semanas han sido de incesante accionar en la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) en Santiago de Cuba y a pesar de contradicciones, decisiones equivocadas, persecuciones y combates cuerpo a cuerpo con la policía política; sus miembros se consideran seguros y afortunados. ¿La razón? Cuentan con alguien que realmente promete, quien constituye la esencia del grupúsculo y el más activo de los coordinadores del momento: Ovidio Martín Castellanos.

Se comenta que el activista es una pieza clave en la planeación, orientación y ejecución de acciones pacíficas y desestabilizadoras en contra del gobierno. Ostenta actitudes para ejercer el liderazgo, poder de convocatoria y un discurso coherente y persuasivo que permite la incorporación de nuevos integrantes a la a la célula que dirige. Al mismo tiempo, orienta la conducta de sus seguidores para que la sociedad no los perciba como antisociales; evitando la alteración del orden y manteniendo el carácter pasivo de las actividades que realizan.

Infinitos son los ejemplos que se pueden citar de las actividades en las que Martín Castellanos ha sido la voz de las denuncias y en consecuencia, la víctima y centro de las agresiones físicas de la policía y la persecución de la Seguridad del Estado. No obstante, se ha mantenido firme en la primera trinchera por alcanzar el cambio que tanto esperan y ha expuesto a su familia sumándolos a la lucha.

Por tales razones, se dice que la mejor opción para la oposición en Santiago de Cuba es apostar por Ovidio Martín Castellanos. Él puede ser el líder que precisan, la solución a los conflictos internos de la organización, la alternativa para ganar en membresía y calidad en los proyectos sociales que promueven y la posibilidad más cercana de alcanzar sus propósitos.

José Daniel Ferrer: El que me haga sombra ¡Se va!

LA CHINA

No se si es un mecanismo de defensa o si se trata de supervivencia en un medio donde la que vale es la ley del más fuerte. Y si no es el más fuerte, al menos debe ser, la de quien por razones equis tenga la autoridad.

Lo cierto es que a José Daniel Ferrer García, líder de la llamada Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) en Santiago de Cuba, comenzó a molestarle la “valentía” y la capacidad para pensar en las consecuencias de las acciones de este grupúsculo, del activista Daniel Barriel Sanjurjo y por ello, lo expulsó.
Según me cuentan Sanjurjo estaba ganando protagonismo entre los miembros de esta organización, llegando a convertirse en uno de los coordinadores de más poder de convocatoria, con cualidades para ejercer el liderazgo y cuestionar las decisiones que no le parecieran acertadas. Igualmente, cuenta con el apoyo de no pocos “luchadores pacíficos” y consiguió aglutinar más activistas que otros cabecillas. Ese fue su error y justo ahí, su proceder se convirtió en amenaza.

Ferrer García no dudó en llamarlo a contar. Lo desacreditó delante de sus compañeros, le profirió un sinfín de acusaciones y entre ellas; la más significativa y que en estos momentos se ha convertido en un patrón de su conducta: lo catalogó como agente de la seguridad del Estado. Así, con esta justificación disfrazada de buenas intenciones, Sanjurjo dejó de formar parte de la mencionada agrupación. “Él pone en riesgo la integridad de UNPACU”, fue finalmente su sentencia.
Según me cuentan Sanjurjo estaba ganando protagonismo entre los miembros de esta organización, llegando a convertirse en uno de los coordinadores de más poder de convocatoria, con cualidades para ejercer el liderazgo y cuestionar las decisiones que no le parecieran acertadas. Igualmente, cuenta con el apoyo de no pocos “luchadores pacíficos” y consiguió aglutinar más activistas que otros cabecillas. Ese fue su error y justo ahí, su proceder se convirtió en amenaza.

Ferrer García no dudó en llamarlo a contar. Lo desacreditó delante de sus compañeros, le profirió un sinfín de acusaciones y entre ellas; la más significativa y que en estos momentos se ha convertido en un patrón de su conducta: lo catalogó como agente de la seguridad del Estado. Así, con esta justificación disfrazada de buenas intenciones, Sanjurjo dejó de formar parte de la mencionada agrupación. “Él pone en riesgo la integridad de UNPACU”, fue finalmente su sentencia.

Falta poco para el cumpleaños de Sandy

JOSE ANGEL ALVAREZ CRUZ
No se trata de celebraciones, nada de eso, nadie quisiera que este fenómeno cumpliera años, porque la verdad, mejor, que no hubiese existido.

Que la tanda de desgracias que traía consigo no se hubieran ensañado con Santiago, que no arrojara sal sobre heridas sangrantes de nuestra realidad, que no redujera a escombros casas y cosas de un entorno que se recuperaba de años de desasosiego.

Pero inevitablemente el huracán Sandy cumplirá este mes un año de haber destruido la urbe más populosa del oriente de la Isla, que ahora intenta levantarse dejando atrás la estela destrozos e incertidumbres que vagaba por la ciudad en los primeros días que siguieron al ataque del meteoro.

Ronda el 50 por ciento el nivel de recuperación según las cifras que se manejan de manera oficial. Falta la mitad aún por restaurar, pero han nacido ideas y proyectos con los que ni el más optimista soñaba doce meses atrás.

Hay en marcha un programa de construcción de más de 20 mil casas y la eliminación paulatina de los barrios marginales que florecieron en rincones apartados, o en las márgenes de uno que otro riachuelo, a causa de la falta de viviendas que padece la población.

A pocos días de arribar al 25 de octubre cuando se cumple un aniversario de aquella fatídica madrugada los dejo con unas imágenes que tal vez resuman toda esta verborrea de manera más exacta.